Carta abierta de un estudiante al ministro de educación, Rouco Varela

Publicado el 04 junio 2013 por Javiersoriaj

Estimado señor ministro. Soy un estudiante de la ESO que desde que se ha decidido que se va a implantar la nueva ley educativa, no puede dejar de hacerse preguntas, aunque ya sé que eso (lo de hacerme preguntas, digo) va contra el espíritu de su ley. Hoy me centraré únicamente en el tema de la religión.
Me sorprenden varias cosas:

1.- La primera de ellas es obvia, y es la obligatoriedad misma de la asignatura de religión (obviamente la católica, aunque se evite el decirlo muy explícitamente), siguiendo las pautas de usted, Sr. Rouco Varela, verdadero ministro de educación de este país, que además será evaluable, computable, hará media.
Por cierto, yo quiero hacer catequesis de confimación (por motivos que no vienen al cuento). Supongo que será impartida por profesores de filosofía ¿no?

2.- La segunda también me parece evidente, y remite a que el partido de gobierno, siempre cacareando la libertad de elección de los padres en relación a la educación de sus hijos, y actuando a propósito de ello con el resultado inevitable de la segregación social y la indisposición general de las personas que viven en comunidades con lenguas propias, no permita que, ante la decidida obligatoriedad de la enseñanza religiosa, la libertad de los padres permita elegir la religión que cada cuál prefiera. En caso de no poderse conseguir, el Estado debería pagar (como ha planteado en Cataluña para las 3 familias cuyos hijos parece ser que no se pueden escolarizar en castellano en otro lugar), los colegios privados, madrasas coránicas, escuelas tibetanas o hinduistas o las que fuera menester para satisfacer tal libertad inexcusable…
¿Y para los ateos, qué posibilidades se ofertan?

3.- La tercera hace referencia ya a lo puramente académico. Como voy a tener que pasar una reválida para poder obtener mi graduado en ESO, lo que supone que mis conocimientos van a ser planos, porque mis profesores se dedicarán a hacerme memorizar cosas innecesarias en lugar de hacerme pensar, formarme, crearme una opinión, hacerme ciudadano… a fin de pasar la dichosa reválida, que será, como antaño, poco más que la “cultura de crucigrama” de saber muchos nombres y datos sin haberlos pensado demasiado (el refranero y el catecismo, que hablan por afirmaciones, son mucho más importantes que los profesores de filosofía, que hablan con argumentos, que venía a decir Pemán, mentor intelectual indudable de su ley), me plantea un grave problema, ya que no sé muy bien qué debería responder en determinados casos probables de encontrar en tal reválida:

- Si, por ejemplo, me preguntan de dónde proviene el ser humano, ¿qué debo responder, que de la creación y lo de Adán y Eva y eso, que me dice el profe de religión, o por el contrario hablar de la evolución y esas otras cosas, que me dicen el de sociales y el de naturales?

- O si me preguntan si 1 y 3 puede ser lo mismo, responder que sí, como dice el de reli (Dios es uno y trino), o que no, como dice el de mate

- Ante la pregunta de si el agua se puede convertir en vino, a la profe de química la veo más bien escéptica, pero el de religión nos contó unas cosas muy bonitas sobre ello ¿usted que respondería?

- ¿Y ante la concepción humana? ¿Debo responder que las palomas fecundan a las mujeres, o quizá es preferible hacer caso al profe de naturales y hablar de relaciones sexuales, espermatozoides, óvulos y demás?

- Ante el significado de la palabra justicia, el de religión dice que Dios es justo (y por eso mandó un diluvio universal, destrozó ciudades, aniquiló a los pueblos enemigos…), pero el de filosofía maneja otros conceptos. ¿Cuáles debo aplicar?

- (…)

4.- Y por último. ¿Qué se evaluará en religión? ¿La fe? ¿Creerse todas las patrañas (perdón, verdades reveladas) que te cuenten? ¿Hacer una peregrinación a Fátima? ¿Demostrar que no nos hacemos pajillas, ni decimos tacos ni mentimos a los padres? ¿O por el contrario serán los conocimientos científicos y absolutamente objetivos que se nos impartirán?

Espero impaciente su respuesta, porque no puedo dormir pensando en todas estas preguntas. Mi pesadilla más recurrente es que me equivoco,  y en el examen de religión respondo lo que dice el de sociales (el de reli me da de collejas), y en el de sociales lo que dice el de religión (el de sociales me mira con cara de… bueno, quién sabe qué quiere decirme con esa cara… el de sociales)… y entonces me suspenden los dos y ni siquiera llego a hacer la puta reválida. Iquejoderse