Después de pensarlo un poco y de observar con disimulo, creo poder afirmar que hay dos tipos de personas en esos corrillos: los que hacen caso omiso de los cartelitos y van directamente a ver y tocar el género, y los ignoran el susodicho y se entregan a la jeroglífica labor de descifrar los carteles. Los del primer grupo, por cierto, son los más numerosos, con perdón.
Por cierto, ¿alguien sabe cuántos pares son 18.0000? ¿Dieciochocientos mil?