Castillo de almodovar del río

Por Taconeti @Correndoabulixa

A 27 Km de Córdoba en dirección Palma del Río, se encuentra el imponente Castillo de Almodóvar del Río sobre un cerro que domina los alrededores del pueblo del mismo nombre.
 Para llegar hasta él desde Córdoba, se ha de coger la A-431. A muchos kilometros ya impresiona su silueta. Es mejor ignorar el desvío que lleva al pueblo de Almodóvar del Río y esperar a la siguiente salida por la CC-431, así se llega directamente al castillo, por que en el pueblo no hay una triste señal que lleve hacia allí, o al menos nosotros no la vimos, increible.

Almodóvar del Río


 UN POCO DE HISTORIA
Es una fortaleza de origen árabe que fue construida allá por el año 740. Por su posición estratégica fue muy importante para la defensa de Córdoba y del tráfico fluvial por el Guadalquivir. Sufrió muchos asedios, pero nunca fue tomado al asalto, de ahí que lo llamen el Bastión de Andalucía.
En el s. XIII pasa a manos cristianas, concretamente a las de Fernando III "El Santo", y desde entonces se hicieron en él varias ampliaciones.
Fue residencia de Pedro I "El Cruel" y de Enrique II de Castilla (Enrique de Trastámara). En 1629 Felipe IV se lo vendió a Francisco de Corral y Guzmán y hoy aún sigue perteneciendo a su familia.
Rafael Desmaissiers y Farina, XII Conde de Torralva quiso vivir en él, y junto a su amigo el arquitecto Adolfo Fernéndez Casanova decidió restaurarlo a principios del s. XIX. Fue una obra inmensa que duró hasta el inicio de la Guerra Civil, y a la gente del pueblo le vino de maravilla porque requirió mucha mano de obra. Desgraciadamente los dos artífices de la obra no la pudieron ver concluida al morir antes de su finalización.
LA VISITA
Al llegar vimos que había un gran aparcamiento donde podíamos dejar el coche, desde allí se llega al castillo por un camino asfaltado con fuerte pendiente, o bien campo a través. Viendo que la subida era dura y que el sol pegaba de lo lindo, probamos a subir en coche hasta el castillo y ver si se podía aparcar allí. Hubo suerte, hay unas cuantas plazas de aparcamiento (muy pocas), y justo al llegar nosotros nos dejó la plaza uno que se iba.

Castillo de Almodóvar del Río


La visita no guiada cuesta 7 €, 4 para los niños de entre 4 y 13 años, y con la entrada te dan un pequeño folleto con un plano y un poco de información. Luego también hay paneles informativos a lo largo del recorrido, además de audiovisuales sobre la historia del castillo, el Conde de Torralva y una maqueta sobre la que se recrea el asedio y asalto al castillo.
También es posible hacer visitas guiadas, e incluso teatralizadas. Y hasta celebrar aquí bodas y otros eventos. Sobre esto y sus horarios podéis conseguir más información en su página web.
A lo largo de la visita vimos sus 9 torres, entre la que destaca la del Homenaje, la más alta con sus 33 metros y 4 plantas (azotea, sala principal, cámara intermedia y mazmorra), en las que se pueden contemplar maniquíes representando escenas vividas allí. Desde la azotea hay unas preciosas vistas del Guadalquivir.

En el Patio de Armas hay una capilla y un aljibe, el día en que lo vimos había una gran lona de alguna celebración que cubría casi toda la superficie.

Hay una interesante exposición de espadas de todas las épocas, y además la planta inferior de la Torre Cuadrada hace las veces de armero.

Castillo de Almodóvar del Río


La visita se hace en poco más de una hora, y puedes conseguir un recuerdo de ella en su tienda de souvenirs.
Una construcción tan imponente no podía pasar inadvertida para el mundo del cine, así que aquí se hicieron varias películas entre las que destaca Harem en 1986, con Ava Gardner y Omar Sharif, y la séptima temporada de la serie Juego de Tronos también recoge grabaciones en este bonito castillo.
Incluso el mundo de la publicidad lo tiene en cuenta, en los años 70 Martini grabó aquí uno de sus anuncios en los que lo sobrevuelan en globo y aterrizan en su Patio de Armas.
La visita se puede completar con actividades en los alrededores como tiro con arco, senderismo o kayak en el Guadalquivir, vamos ideal para pasárselo de miedo.