En 2023, en la obra “Habitantes de la Oscuridad”, los prolijos bioespeleólogos, Javier Fresneda y José María Salgado, ambos reconocidos especialistas a nivel mundial de este diverso grupo de coleópteros, utilizaban el mismo subtítulo: “troglobios triunfadores” para el grupo zoológico de los leiódidos donde estos mismos autores incluyen una nueva especie acabada de publicar. Con trabajo publicado hace unos días y titulado “Speonomites montsecensis sp. n. de Serra del Montsec de Rúbies (Lleida, España) (Coleoptera, Leiodidae, Cholevinae, Leptodirini)”, Fresneda y Salgado describen con detalle maestro un nuevo taxón del Prepirineo de Lleida. Fue hallado “hace 36 años” en la sima conocida como Forat dels Diners, por Juli Serrano de la Sección de Investigaciones Espeleológicas del Centre Excursionista l’Àliga de Barcelona de la Serra del Montsec de Rúbies, única cavidad donde hasta ahora es conocido.
La familia de pequeños escarabajos leiódidos y en especial la tribu de los leptodirinos, al que pertenece, representa un grupo taxonómico de verdaderos triunfadores en los ecosistemas subterráneos. Una parte importante de las especies de esta tribu muestran marcadas adaptaciones a la vida cavernícola −en el argot bioespeleológico, son troglobios−. Además, la tribu leptodirinos se halla notablemente diversificada en buena parte de las regiones kársticas del norte de la cuenca mediterránea desde la península ibérica hasta Irán, con unos 250 géneros y subgéneros y algo más de 1340 especies y subespecies. La mayor parte de sus especies se conocen en exclusiva en el interior de cavidades, como sucede con Speonomites montsecensis, donde se encargan de consumir restos de materia orgánica −por los que se les considera detritívoros− o bien devoran los excrementos de otros animales −coprófagos− o cadáveres −necrófagos−. ¡Vaya, qué no son nada exquisitos! Eso hace que todos los leptodirinos sean buenos candidatos para colonizar las cuevas. ¡Mal lo tendrían si fueran fitófagos para vivir en un ambiente sin planta alguna!
El nuevo taxón descrito por estos autores es uno de esos leptodirinos “triunfadores” que ocupan la zona profunda de las cavidades. No obstante, la morfología de Speonomites montsecensis no muestra formas y apéndices llamativamente alargados, como es habitual en muchos troglobios. Su cuerpo de poco más de dos milímetros y medio es ovalado, algo alargado, lo que le confiere una forma de nave, con antenas algo más cortas que la longitud del cuerpo. Esta morfología general, junto con la estructura copulatoria del macho lo asemejan a su vecino geográfico Speonomites velox, una especie conocida en varias cavidades de una pequeña área kárstica en el contacto entre la Serra de Comiols y el Montsec de Rúbies.
De izquierda a derecha, el órgano copulador masculino (edeago) en vista dorsal y lateral de (1 y 3) Speonomites montsecensis y (2 y 4) de Speonomites velox. Tanto las espinas del saco interno de este edeago, que puedes ver en la parte central, como los estilos que el órgano lleva a ambos lados, y sus sedas finales muestran diferencias en estas dos especies vecinas. No cabe duda de que las diferencias en la ornamentación de estas estructuras reproductoras que participan en la introducción y transferencia de células espermáticas son clave en el aislamiento de poblaciones y, por tanto, de las especies a las que pertenecen. ¡Por tanto, son aspectos morfológicos que ayuda, sin duda, a reconocer la diversidad taxonómica!
No cabe duda que este trabajo recién publicado contribuye al conocimiento de la diversidad de los coleópteros leptodirinos, pero al leer el apartado de discusión y examinar el mapa de distribución figurado en el artículo nos llaman la atención dos hechos. De una parte, la existencia en la misma cavidad, el Forat dels Diners, de dos especies más de leptodirinos (Troglocharinus hustachei y Stygiophyes puncticollis); y, de otra, la presencia de al menos seis especies cavernícolas de leptodirinus, las mencionadas y tres más (Speonomites aurouxi, Speonomites velox y Troglocharinus senenti), no lejos del Forat dels Diners y que, en conjunto, abarcan un área kárstica de unos cien kilómetros cuadrados. Ambos son argumentos contundentes que muestran el triunfo de estos leptodirinos en la ocupación del medio subterráneo en cuevas y simas. Unos hechos que se repiten en otras regiones kársticas donde se extienden los leptodirinos ibéricos.
Los estudios de los leptodirinos ibéricos se remontan a los inicios del conocimiento de la fauna cavernícola ibérica, a finales del siglo XIX, y los de la europea, a algunas décadas antes. Pese a esta dilatada trayectoria, como continuamente nos demuestran José María Salgado y Javier Fresneda, aún queda una rica diversidad de estos leptodirinos triunfadores por descubrir. Esperemos que ambos sigan haciéndolo en el futuro.
Referencias
Fresneda, J. & Salgado, J.M. 2026. Speonomites montsecensis sp. n. de Serra del Montsec de Rúbies (Lleida, España) (Coleoptera, Leiodidae, Cholevinae, Leptodirini). Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa, 78 (2026): 84-89.
Salgado, J.M. & Fresneda, J. 2023. Coleópteros, insectos con estuche, págs 413‒470. En: Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.
Enlace a la obra: “Habitantes de la Oscuridad”: https://www.youtube.com/watch?v=ZHIqnMgPiYE&t=9s