Ademas Nolan es lo suficientemente virtuoso para siempre tenernos interesados o mejor dicho totalmente emocionados, contando la historia en tres lineas temporales que se superponen, sucediendo al mismo tiempo pero abarcando diferentes espectros de tiempo, y lo mejor, que al final resultan converger en un clímax ¿o quizá varios? genuinamente emocionantes, por un lado los mencionados soldados rasos que hacen hasta lo indecible para sobrevivir en el lapso de una semana, la lucha de un día de un padre (Mark Rylance, impecable) y su hijo (Tom Glyn-Carney) por tratar de salvar a la mayor cantidad de soldados varados y la batalla de una hora que viven tres aviadores en apoyo de las tropas y los barcos que han zarpado por parte de los civiles con la misión de ir por los soldados apostados en Dunkerque como lo señala la historia.
Calificación: Excelente