Caleb Smith (Domhnall Gleeson, bastante bien) gana el sorteo para ir a pasar una semana con el dueño de la compañía, el multimillonario que ademas es genio informático, Nathan Bateman (Oscar Isaac, excelente), el chico no puede sentirse mas anonadado y perdido en el gran terreno que pertenece a su jefe quien no parece querer tener contacto con el mundo, algo que el mismo le confesara a su empleado, Caleb piensa que ira a conocer al tipo pero Nathan tiene otros planes mucho mas interesantes y que piensa que le pareceran mas emocionantes al programador, lo tiene ahi para que haga la prueba de Turing a su mas nuevo invento, algo que le parece raro ya que no deberia saber que la hara, pero en cuanto comienza lo entiende, Ava (Alicia Vikander, muy bien) es un ginoide que se comporta como una inocente muchacha.
Al inicio el chico quiere solo comprobar que tan habil es la computadora y descifrar como funciona, pero poco a poco va creando un vinculo con Ava, ella se preocupa por él, sueña con el chico, le cuenta sus deseos, quiere verse bella para Caleb, le cuenta sus sueños, sus deseos, que desea una vida normal en tanto el chico va confesandole mas sobre su vida personal conforme avanzan los días, para complicar todo Ava causa bajones eléctricos donde le dice que no confié en Nathan y cuando estos suceden pueden hablar de temas sobre los que no quieren que se entere Nathan, quien también conforme avanza el tiempo muestra su verdadera faceta, un megalomaniatico que se cree superior a todos, que no muestra respeto por nada ni nadie y que vive como ermitaño porque odia a todo el mundo, en tanto por el otro lado sucede lo obvio, Caleb se enamora de la inteligencia artificial y ¡esta le corresponde! pero Garland nos tiene reservadas algunas sorpresas para el final, unas vueltas de tuerca donde los lobos muestran los colmillos pero las ovejas se quitan la piel para mostrar sus monstruos interiores, sean artificiales o humanos.
Calificacion: Muy Bien