"'Paisaje en la niebla' no trata solo sobre dos niños en busca de su padre. Es un viaje que es la iniciación a la vida. En el camino ellos aprenden todo: amor y muerte, mentiras y verdad, belleza y destrucción. El trayecto es simplemente una manera de poner el foco en lo que la vida nos da a todos." (Theo Angelopoulos)
'Paisaje en la niebla (Τοπίο στην ομίχλη/Topío stin omijli)', dirigida en 1988 por el griego Theodoros Angelopoulos, aka Anguelópulos, (Θεόδωρος Αγγελόπουλος), es la tercera parte de la denominada "Trilogía del Silencio"; terna iniciada con 'Viaje a Citera (Taxidi sta Kízira, 1983)' y 'El apicultor (O Melissókomos, 1986)'.
Esta historia, con guión firmado por el propio director junto a Tonino Guerra y Thanassis Valtinos, obtuvo numerosos premios y reconocimientos en numerosos lugares, entre otros, en el festival de Berlín y en el Festival de Venecia. Además, ganó el prestigioso Premio Félix a mejor película europea.
Para la música, siempre tan importante en las películas del director, también contó con una vieja conocida: Eleni Karaindrou. Las melodías de la compositora entran en una simbiosis perfecta con la historia que nos narra Angelopoulos y con la luz y tonos que logra Arvanitis.
Tras esta breve introducción, hemos pensado que esta vez vamos a dar un enfoque diferente a la entrada y centrarnos en las palabras del propio Angelopoulos. Os traemos una entrevista que le hicieron en el momento del estreno de la película para Cahiers du Cinema. En concreto, es una entrevista realizada por Serge Toubiana y Frédéric Strauss para el número 413 de la revista en su edición francesa. Que sepamos no está editada en castellano, así que la hemos traducido nosotros. Esperamos que la disfrutéis.
Tras esa entrevista, os dejamos unas imágenes con otros recortes de prensa sobre 'Paisaje en la niebla' que hemos seleccionado de la parte de publicaciones sobre la película de http://www.theoangelopoulos.gr. En casi todos os tocará traducir, eso sí. Ya sabéis, abriendo cada foto en pestaña aparte las podéis ver más grandes para poder leer los textos. Por si estáis interesados, otra página sobre Angelopoulos y sus trabajos es http://www.theoangelopoulos.com.
Entrevista Cahiers du cinéma nº 413
P- El punto de vista que usted elige y la distancia que mantiene entre la cámara y sus protagonistas evitan la inmediata identificación de la audiencia con los niños. Hay pocos trucos comerciales más obvios que el uso de niños, pero usted se las arregla, de una manera magistral, para vaciar de casi toda conmiseración sus actuaciones. R- No estaba tratando de explotar ni el recurso de su fotogenia natural ni los inevitables sentimientos que habitualmente despiertan los niños. Con diferentes planos y poniendo estas cualidades en evidencia, este podría haber sido un enorme éxito comercial. Era muy consciente de este riesgo, pero por otro lado no quería vaciar sus papeles de toda la emoción. Tuve que encontrar el equilibrio correcto entre ambos. Ya había intentado, en 'El apicultor', alcanzar los límites de una actuación no expresiva con Mastroianni, cuya personalidad es demasiado conocida para generar el tipo de sorpresa a que me refería antes. Fue mi manera de descubrir algo diferente en él. Nunca utilicé un primer plano suyo en sus escena emocionales. Siempre temo esos planos que prácticamente gritan “¡Mírame!”. Por este motivo me gusta Antonioni y el Wenders temprano, películas como 'Alicia en las ciudades' más que 'El cielo sobre Berlín', aunque considero interesantes sus trabajos recientes.
P- ¿Está intentando decirnos que el director es un actor también? R- Ciertamente. No creo que el director deba representar las escenas para que el actor le imite, pero sin pedirle que imite el modelo, puedes sugerir el tipo de actuación que quieres creando ciertas disposiciones de ánimo. Cuando empecé a hacer películas, no me gustaban mucho los actores profesionales. Sus actuaciones me parecían falsas. Prefería trabajar con no profesionales, pero me di cuenta de que no son siempre sensibles al ritmo de la escena y de que tienden a exagerar los momentos dramáticos. Mastroianni me dijo una vez algo que me gustó mucho: “Yo soy el niño y tú eres el padre contándome historias. Si sabes cómo contarlas bien, jugaré a tu juego.”
P- ¿No es una manera de describir el papel de las películas, la relación entre el realizador y el público? R- Sí, lo es. Mastroianni reivindica que él no puede entender a los actores que esperan que se les diga todo sobre los personajes que representan antes de empezar la película y requieren explicaciones lógicas para todo lo que hacen en ella. Él se deja llevar, permite ser arrastrado por el flujo de la historia.
P- Lo más importante en sus películas parece ser la consistencia de cada plano individual. Tiene que tener su propia fuerza y aumentar su intensidad a medida que avanza. R- Es por esta razón que mi lenguaje cinematográfico personal se basa en la ampliación de la dimensión del tiempo. Antes de entrar en la esencia de cada plano, hay que darse tiempo para descubrir las relaciones entre el actor y el paisaje. Por este motivo, me encanta 'Stalker' de Tarkovsky; 'Nostalgia', me gusta menos; 'Sacrificio', no me gusta nada. En lo que a mí respecta, la Santísima Trinidad –la del actor, el paisaje y la cámara– es perfecta en 'Stalker'.
P- En la mayoría de sus películas, parece que hay un sentimiento de melancolía por el pasado. Pero los dos niños, que no están sujetos a esta melancolía, tiran en una dirección diferente. R- Creo que el pasado es mi pasado personal arrastrado hasta el presente por mi trabajo como cineasta. El árbol al final de la película es el árbol de 'Viaje a Citera', una referencia a mi propio paisaje de película personal con el fin de alcanzar, al final, un paisaje de película diferente, que, creo, debe ofrecerles una esperanza renovada. Me gustaría creer que el mundo será salvado por el cine. El cine es mi mundo y es el ámbito de todos mis viajes. Siempre estoy buscando pequeñas utopías secretas que me encantarán; hago todo lo posible para creer en la importancia de estos viajes en los que constantemente me embarco a través de mis películas.
P- El sentimiento de nostalgia en sus películas está probablemente generado por el hecho de que no parecen tener una finalización clara; vayan donde vayan, el espectador tiene la libertad de especular sobre ello. R- No hay final en mis películas. Tengo la sensación de que todo lo que me rodea permanece quieto. Estoy tratando de romper esta inmovilidad, de abrir nuevos caminos, pero no hay nada realmente estimulante sucediendo a mi alrededor. Ôshima me dijo lo mismo cuando le pregunté por qué últimamente no está filmando en Japón. Nada le estimula allí, dijo.
Recortes de prensa
En el próximo Cinefórum hablaremos de...
"Pequeña Miss Sunshine"
¡¡¡NOS VAMOS A CALIFORNIA!!!
Vamos a acompañar a Olive Hoover y a su peculiar familia en el viaje que emprenden para que la niña participe en el concurso "Little Miss Sunshine".
'Pequeña Miss Sunshine (Little Miss Sunshine, 2006)' es el debut en el cine de sus directores, Jonathan Dayton y Valerie Faris. La película causó en su estreno una grata sorpresa y cosechó numerosos premios.
Sin más, aquí os dejamos unos cuantos enlaces sobre la película:
- Como siempre, podéis echar un vistazo a los comentarios de Filmaffinity. - También podéis consultar la Wikipedia, tanto en inglés como en español. - En Blog de Cine, tenéis una crítica interesante. - En decine21.com podéis encontrar otra reseña. - Podéis leer otro análisis en narracine. - Por último, os recomendamos este pdf de un ciclo Cine y Salud del Gobierno de Aragón que revisa la película y propone actividades desde el ámbito de la salud, centrándose en las relaciones y emociones.
Si no tenéis la película a mano, aquí la podéis ver en V.O.S. ¡Que la disfrutéis!