¡¡¡ Qué mala madre soy !!!
Por reírme un rato, le he dicho a mi hija que lea el Título de la Entrada. Y como tiene frenillo, no te digo lo que ha salido por esa boquita, aunque lo ha intentado en tres ocasiones. De todas formas, aunque puedas pronunciarlo bien, el nombre tiene migas porque parece un trabalenguas, pero lo que importa es que está bien rico.
No se si os pasará como a mí.
Pero algunas veces voy haciendo acopio de recetas con algún producto de temporada, como en éste caso las cerezas; y cuando llega el momento de "meterles mano" en la cocina, me emociono tanto con las primeras que compro, que parezco una niña indecisa delante de un puesto de chuches, y al final . . . no sigo ninguna en concreto porque quiero hacerlas todas a la vez.
Pues eso es lo que ha ocurrido en esta ocasión, que pensé hacer el típico Clafoutis porque me encanta la textura, pero en el momento de añadir la mantequilla la sustituí por unos quesitos, acordándome del sabor tan rico que dejan en los pasteles.
Y para rematarla, terminé acordándome de unas tartas de frutas con Crumble, que venden cerca de casa y están de muerte. En fin, que con tanto "acordamiento" ésto es lo que salió; un casi Clafoutis con Crumble.
No voy a perseguirte de rodillas para que la hagas, porque no es mi estilo. Pero si te pido porfavorporfavorporfavor, que no te la pierdas porque esta riquísima. Además es tan sencilla que casi no pongo ni el paso a paso, pero si . . . lo hice para tí.
- 50 grs Azúcar de Abedul ó {50 grs de azúcar blanca}
- 50 grs Harina de Trigo.
- 60 grs Quesitos Tipo El Caserio {4 quesitos}
- 100 grs Leche Entera.
- 300 grs Cerezas sin Hueso.
- 40 grs Galletas sin Azúca Gullón ó {Digestive, si las utilizas normales}
- 50 grs Mantequilla con Pizca de Sal.
El Clafoutis es una tarta aflanada de origen francés, también de fruta. Para que se llame así tiene que llevar cerezas, en caso de llevar otra fruta, pasará a llamarse Flognarde.
Lo característico es que se horneen la cerezas con el hueso ya que aporta sabor al pastel. Pero yo, soy comodona por naturaleza, así que elimino todo lo que me pueda entretener y molestar una vez puestos a comer. Me pasa con las almejas y gambas en el arroz, o las espinas de pescado en los guisos.
El Crumble es un pastel de origen inglés que lleva fruta. La parte superior va cubierta con migas, hechas con harina, azúcar, y mantequilla; aunque hay otras versiones donde se añade copos de avena y almendras laminadas. Y la que hice yo, que es con galletas y mantequilla.
Ahora se han popularizado mucho y es normal verlas por los blogs, pero cuando hace unos quince años comí mi primera tarta con esas migas tan rica por la parte superior, era un tipo de repostería bastante desconocida. Ante aquél descubrimiento repostero, casi me zampo una de golpe.Evidentemente mi crumble no está hecho al más estilo purista, porque derretí la mantequilla, y se tiene que trabajar con la mantequilla bien fría.Y dejo ya de hablar, que estoy hoy bastante charlatana, pasamos a hacerla.
- Vamos a deshuesar las cerezas con mi deshuesador último modelo: Utilizaremos la parte transparente de un bolígrafo tipo Bic. Por el lado opuesto al rabito de la cereza, presionaremos el tubo del boli y el hueso saldrá facilmente. Repetimos tantas veces, como cerezas necesitemos.
- Dejamos el preparado, una hora en el frigo para que se asienten los sabores.
- Colocamos las cerezas deshuesadas en el fondo de un molde desmoldable {el mío de 18 cms y el fondo forrado con papel de horno}
- Nos ayudamos de una cuchara para presionar un poco y movemos hasta conseguir una papilla.
- Procuré dejar gran parte de las cerezas sin cubrir con las migas, para que se viesen, mejorando el resultado final.
Eso es todo por hoy, nos vemos en unos días. Se feliz o al menos, inténtalo.