Se trata de Christmas Waltz, tema escrito por Sammy Cahn y Jule Styne para el grandísimo (siempre que hablo de él tengo la sensación de quedarme corto) Frank Sinatra, que la grabó en 1954 como b-side de su adaptación de la mítica White Christmas.
Es realmente sorprendente el nivel de emoción que conseguía La Voz (la suya no era telúrica, más bien nítida y potente), ya fuera haciendo sus standards de siempre, o como en este caso, villancicos como el que nos ocupa.
Poco más que añadir, solamente desearos a todos los ávidos lectores telúricos una divertísima noche de fin de año, y que el venidero 2018 se cumplan todos vuestros deseos, incluso los sonoros, que son los más interesantes.