Clubes de lectura en Málaga en marzo. Las revelaciones de la lectura

Publicado el 04 marzo 2013 por Miguelmalaga


¿Qué haría Hitchcock si tuviera acceso a las noticias de la España actual? ¿Realizaría una película de intriga con Bárcenas como protagonista? ¿Relataría el ascenso y caída de Urdangarin en tono de suspense? Seguramente estos temas le parecerían aburridos y poco intrigantes, puesto que sus protagonistas son inequívocamente sirvergüenzas. Hitchcock es un ejemplo de trabajador-lector, es decir de quienes leen por motivos laborales, aunque en su caso lo hiciera con el singular placer de quien sabe que va a mejorar en pantalla los libros mediocres de los que a veces se servía para ser adaptados. 
Yo no soy un lector del estilo de Hitchcock. Yo leo estrictamente por placer y para adquirir conocimientos. Lo malo es que de ordinario la lectura solo me sirve para constatar cuan ignorante soy. Más me valdría resignarme y aceptar lo que me dicen los libros sin intentar sistematizar nada, sin presionarme a mí mismo. Y es que establecer un diálogo puro con el escritor a través de la palabra impresa es mucho más difícil de lo que parece, porque somos seres subjetivos y no siempre interpretamos correctamente las intenciones del autor. Pero, pensándolo bien, he ahí una de las grandezas de la literatura. Cuando el escritor entrega su libro a los lectores, deja en cierto modo de ser responsable de sus palabras y entrega la tarea de hacer de intérprete a quien se acerque a sus palabras. Por eso no hay que fiarse nunca por completo de la crítica de nadie: puede que el otro haya leído un libro completamente distinto y lo que para el prójimo sea banal, para nosotros tenga el sabor de una revelación. Es cuestión de un poco de paciencia, pero ahí fuera siempre se encuentra el libro adecuado para nosotros. Quizá sea uno de los de los que ofertan los clubes de lectura de este mes.
En el club de lectura de la Biblioteca Provincial, un premio Nadal que a priori no me llama demasiado la atención (se trata de una especie de paradia de las novelas tipo El código Da Vinci), pero que, quien sabe, podría ser toda una revelación para mí: Mercado de espejismos, de Felipe Benítez Reyes.
En el club de lectura de la Biblioteca Cristóbal Cuevas, un autor que tenía muchas ganas de leer y que no me está decepcionando: Fernando Aramburu narra el País Vasco en los años duros del terrorismo en los cuentos de Los peces de la amargura.
En la Casa del Libro, doble ración de literatura policial: por un lado, la primera novela de Sherlock Holmes, Estudio en escarlata (que yo leí hace no mucho, en mi empeño por leer todo lo publicado por Conan Doyle del más célebre de los detectives) y un nuevo club de lectura dedicado al género negro con una novela que ha sido un éxito en Estados Unidos: Perdida, de Flynn Gillian.

En la Fnac Málaga, uno de mis clásicos favoritos, escrito por un genio, Herman Melville: Bartleby el escribiente. Quizá me pase por allí, aunque pensándolo bien, prefiriría no hacerlo.

En la librería luces, otro clásico incontestable, adaptado al cine de manera magistral por William Wyler: Washington Square, de Henry James.

Y saliendo de la capital, en Arroyo de la Miel, continúan con sus clubes de lectura. En el Zenobia Camprubí, leerán todo un best sellers, que fue uno de los libros más vendidos hace unos años: El niño del pijama a rayas, de John Boyne. Y el encuentro con los clásicos lo será con William Shakespeare y El mercader de Venecia.

Y por último, en el ciclo de literatura y cine rendiremos homenaje al último ganador del Oscar, Ben Affleck con su ópera prima, la magnífica Adiós, pequeña, adiós. Todavía no tenemos fecha definitiva, puesto que el día 15 los miembros de la Asociación Cristóbal Cuevas vamos a visitar una joya oculta de nuestro barrio, el Asilo Nuestra Señora de los Ángeles. Es posible que se programe para el primer viernes de abril, después de Semana Santa.