Cocina creativa vegana: Minestrone con berenjena y patata

Por Createandshare @CreateShareBlog

Para el caldo de verduras

  • cebolla
  • apio
  • patata
  • puerro
  • soja
  • sal y pimienta
  • ajo
  • salsa de soja

Para el sofrito

  • cebolla
  • ajo
  • calabacín
  • zanahoria
  • apio
  • tomates enteros
  • judías verdes
  • berenjenas

Para el pastel de patata

  • patatas
  • sal
  • albahaca
  • aceite

ELABORACIÓN

Picamos las verduras, chafamos los dientes de ajo y lo ponemos todo a cocer partiendo desde agua fría. En este caso dejamos el caldo cociendo durante varias horas con el fin de concentrar bien los sabores, pero conviene señalar que a partir de los 20 minutos de cocción las verduras pierden prácticamente todos los nutrientes. Que cada uno cueza como prefiera. Una vez tengamos el caldo a punto, colamos y reservamos.

Envolvemos las patatas en papel de plata y las ponemos a asar en el horno, a 180ºC. Cuando estén tiernas las sacamos con cuidado de no quemarnos y las chafamos con un tenedor junto con unas hojitas de albahaca fresca, aceite de oliva, sal y pimienta al gusto. Lo reservamos. Lo ideal es que mientras se asan vayamos preparando el sofrito para evitar que el “pastel” se enfríe.

Sofrito: Preparamos la cebolla, el ajo, el calabacín, la zanahoria y el apio para el sofrito. Lo ponemos en una sartén para que sofría. Aparte cortamos las berenjenas en trozos más bien grandes, los pasamos por harina y los salteamos con un poco de aceite. Lo haremos fuera del sofrito para que mantenga bien la forma y que no se deshaga. Salteamos también aparte las judías y las reservamos junto con la berenjena. Cuando el sofrito esté listo le añadimos el tomate (bien sea entero o triturado), la berenjena y la judía. Dejamos que levante el hervor y regamos con un chorro de brandy. Dejamos que evapore y regamos con vino tinto. Ponemos a punto de sal, azúcar (para rebajar la acidez del tomate) y pimienta.

El sofrito casi a punto de terminar. ¡Fijaos qué color!

Cocemos en el caldo de verduras que tenemos reservado las legumbres. En este caso alubias pintas; que queden bien tiernas.

VARIANTE 1:

Colamos el caldo y separamos las alubias. Regamos el sofrito con un poco del caldo para que no reseque.Nos vamos al plato y presentamos la patata al fondo. Encima de la patata ponemos el sofrito, tanto como nos guste, y terminamos con las alubias.  Terminamos el plato ya en la mesa regando con el caldo. La idea es que el caldo, al juntarse con la patata en el plato, espese todo el conjunto y adquiera el aspecto que podéis ver aquí.

Plato montado y listo para ser regado con el caldo

Regamos el plato con el caldo

La Variante 1 lista para comer

VARIANTE 2:

Juntamos el sofrito con el caldo y las alubias (si vemos que tenemos demasiado caldo retiramos lo que haga falta para que no quede el plato muy caldoso). Dejamos que levante el hervor y nos vamos al plato. Al fondo presentamos un poco de la patata y encima vertemos nuestro guiso. Espolvoreamos un poco de perejil picado y listo.

La Variante 2 en todo su esplendor