Es super esponjoso, jugoso y con un sabor a caramelo tremendo. Todas las personas que lo han probado les ha encantado, incluso a los que no les va mucho el café (este sabor casi no se aprecia). Así que ya ha pasado a ser uno de los bizcochos favoritos.
Se me ocurre que podíamos agregarle un par de puñados de chips de chocolate una vez tengamos preparada la masa o glasearlo con una salsa de chocolate. Son otras opciones, yo ahí os las dejo...
- 225 g de mantequilla a temperatura ambiente.- 300 g de azúcar.- 1 cucharadita de extracto de vainilla.- 1 yogur natural.
- 3 huevos.- 200 ml de Baileys.- 50 ml de café fuerte.- 300 g de harina.- 15 g de levadura química.- Una pizca de sal.
Preparación:
Mezclaremos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una masa blanquecina. Agregaremos el extracto de vainilla y el yogur, mezclaremos bien. Añadiremos el café y el Baileys y uniremos bien. Agregaremos los huevos, de uno en uno, no añadiremos el siguiente hasta que no se haya incorporado el anterior a la mezcla. Es el momento de incorporar los ingredientes secos, la harina, la levadura y la sal; todas ellas tamizadas. Mezclaremos hasta obtener una masa lisa y uniforme. Verteremos en el molde bundt, previamente engrasado, y hornearemos a 180º (horno precalentado con calor arriba y abajo) durante 45-50 minutos o hasta que lo pinchemos con un palito de brocheta y este salga limpio.