Colectivismo vs Individualismo: una división ficticia

Publicado el 20 julio 2013 por Ciberpensadores @ciberpensadores

Logo de Freedom Force International.

Freedom Force International es una organización fundada en 2002 por G.Edward Griffin que a modo de contra-conspiración intenta imitar la estructura de las fundaciones creadas por la élite, como la fundación Rockefeller, con la intención de derrocarla y evitar la creación del Nuevo Orden Mundial. Se trata de una red global constituida por personalidades públicas como Alex Jones, Adrian Salbuchi (trabaja en Russia Today, lo que significa que hay un vínculo entre patriotas e intereses rusos) o Servando Gonzalez. Todos sus miembros comparten unos principios comunes en su misión para mejorar el mundo que se recogen en "El credo de la libertad". Pero aunque a primera vista es esperanzador saber que existe esta red de resistencia a la élite mundial, hay un gran problema: esta organización está intentado luchar contra las personas con más poder y perspicacia de toda la historia de la humanidad sin ni siquiera entender todavía (aparentemente) cómo piensan estas personas.
Parten de que la élite es colectivista e intenta suprimir al individuo a toda costa en pro de la sociedad: meten en el mismo saco al capitalismo monopolista, el comunismo, el socialismo, el neo-conservadurismo... Freedom Force International comparte la idea de que la élite intenta imponer en todo el planeta la colectivización (un término muy relativo) y, en contraposición, defiende el concepto de individuo por encima de todo. Eso le lleva a convertirse en una organización de la rama de pensamiento del objetivismo de Ayn Rand, sin percatarse de que las ideas de Ayn Rand son en realidad complementarias al Nuevo Orden Mundial (Puesto que el papel del Estado, según ambos, es el mismo. Si la colectivización de recursos es a nivel mundial, el Estado debe tener una función muy limitada). Más aún, el individualismo defendido por Freedom Force International comparte la visión social falaz de la teoría de juegos, las doctrinas del egoísmo neoliberales de Von Hayek y hasta figuras como Henry Ford. Defiende pues la corporatocracia causante de desastres, genocidios, sufrimiento innecesario, malbaratamiento de recursos, extinción de especies y destrucción del medioambiente. Freedom Force International defiende el capitalismo puro de libre-mercado contra el capitalismo monopolista, y no hace ningún favor al bien común con tales ideas. En esta línea de pensamiento podríamos colocar a Ron Paul, Bill Still -el autor de "Los amos del dinero"-, a Antony Sutton...
La realidad es que esta división del mundo entre colectivistas e individualistas es totalmente ilusoria. Es lo mismo que hablar de capitalismo y comunismo, o hablar de capitalistas y proletariado. Ninguno de estos bloques homogéneos y uniformes, contrarios unos a otros, existe. Constituyen modelos de visión del mundo simplistas que no representan la compleja realidad, lo que conduce al caos, la confusión y a la generación de mentiras que permitan embutir las cosas dentro del propio modelo.A nivel de control de recursos la élite combina colectivizaciones masivas con capitalismo monopolista (fabianismo, que no es colectivismo como afirma Freedom Force International. Aún así, siendo poco estrictos, el término encajaría dentro del concepto "colectivista" utilizado por Freedom Force), tal como resalta H.G Wells en su libro "La Conspiración Abierta"; Según él, hay cosas que deben estar en manos privadas y cosas que no. El agua, el aire por ejemplo, deben ser colectivizados. El petróleo, la comida, no. Así pues, la élite experimenta para encontrar métodos tanto de colectivización (el "comunismo") como de privatización monopolista (el "capitalismo") y lucha contra ambos bandos: contra los que piensan que todo debería estar en manos privadas y contra los que piensan que todo debería estar en manos del Estado.
A nivel de control social en cambio, la élite no es ni colectivista ni individualista. La élite solo coge lo mejor de cada extremo para construir el sistema de control global más práctico, eficiente y eficaz posible. No intenta superponer la sociedad al individuo, sino que como dice Wells, es una cuestión de grados. Por ejemplo la propaganda hoy en día promueve el "individualismo" descrito por Adam Curtis, la idea ligada al consumismo de que todo el mundo es único y especial (aunque esto al fin y al cabo uniformice  las masas).
Freedom Force International por lo tanto no tiene sus conocimientos bien estructurados y en consecuencia su lucha está mal orientada; a no ser que tras esta organización se encuentren, por supuesto, los grandes intereses privados que todavía se resisten al establecimiento del Nuevo Orden Mundial. Se trata del grupo de privilegiados que se oponen a la formación del Gobierno Mundial porque, al no formar parte de la élite, perderán su poder y posición social.  Se trata de aquellos que H.G.Wells dijo que morirían luchando contra el Gobierno Mundial en su libro "El Nuevo Orden Mundial":
"Innumerables personas, desde maharajás a millonarios y desde Pukka sahib a bellas damas, odiarán el Nuevo Orden Mundial, restarán infelices por la frustración de sus pasiones y ambiciones a medida que avance y morirán protestando contra él".
Curiosamente, Alex Jones excluye la parte de los maharajás y los millonarios cuando cita esta frase en su documental "Fin del Juego":
"Innumerables personas odiarán el Nuevo Orden Mundial y morirán protestando contra él".
Aún así, este grupo representa mucho más que un mero interés económico; representa la tradición que Wells advertía que sería el principal obstáculo al establecimiento del nuevo mundo, representa el patriotismo, el viejo orden, un tipo de creencias. Por lo tanto hablamos de un grupo considerable de personas que si hace falta darán su vida por el Estado-Nación, la patria y la libertad total del individuo, aunque paradójicamente ésta suponga una amenaza para la libertad de la mayoría:
La desregularización, el desmantelamiento del poder político y la limitación de las capacidades del gobierno, su no interferencia en el libre-mercado, facilita la transferencia de poderes a los grandes intereses financieros y a las corporaciones, no a la ciudadanía. No se tiene en cuenta el concepto de Bien Común. La defensa de la soberanía nacional que defienden los libertarios no es tal si ésta queda repartida en manos privadas. En realidad esto beneficia a la élite que utiliza dichas ideas siempre que le conviene.
En definitiva, unirse a Freedom Force International significa defender los intereses privados de otros sin pensar verdaderamente en el bienestar colectivo ni el progreso de la humanidad.

Calbert