Revista Arquitectura

Colonia “El Viso”, de barrio obrero a zona residencial exclusiva

Por Enrique23

01-EL VISO 1933
La Colonia El Viso, nacida como Cooperativa de Casas Económicas al amparo de la Ley de Casas Baratas de 1925 para obreros y funcionarios, ha cumplido este año su 80 aniversario. Nunca fue habitada por la población a la que en teoría iba destinada y acabó siendo, por su situación, diseño y cualidades, un conjunto residencial de lujo ocupado por profesionales de clase media-alta e intelectuales.
Su singularidad arquitectónica y su ubicación, en una de las zonas más elevadas de Madrid, hicieron que en 1977 se iniciara el trámite para su protección como Bien de Interés Cultural (BIC) como Colonia Histórica y en la actualidad constituye una de los barrios residenciales más cotizados y de mayor prestigio de la capital.

Orígenes de la Colonia “El Viso”

Los orígenes de la Cooperativa de Casas Económicas “El Viso” se remonta al año 1933. El promotor-constructor Gregorio Iturbe, propietario de numerosos terrenos al norte del Segundo Ensanche de Madrid, en la zona conocida como Altos del Hipódromo, había construido entre 1926 y 1933 las Colonias de la “Prensa y Bellas Artes”, “Iturbe IV” y “Parque Residencia”, las tres acogidas a la Ley de Casas Baratas de 1925. Su éxito fue tal que en 1933 emprendió la tarea de edificar una nueva promoción de “hotelitos” en unos terrenos que lindaban con la Colonia “Iturbe IV”. La colonia se llamaría “El Viso”, por sus espectaculares vistas a la Sierra de Guadarrama, privilegio que con el paso del tiempo se ha perdido por completo.

02-El Viso

El Viso. (Foto: Enrique F. Rojo)

El autor del proyecto, también responsable de la citada Colonia “Parque Residencia”, fue el arquitecto Rafael Bergamín Gutiérrez -hermano del escritor de la generación del 27, José Bergamín-, y contó con la colaboración de los arquitectos Luís Blanco-Soler y de Luis Felipe Vivanco.
La Colonia se enmarcaba dentro de un estilo nuevo de urbanización de la ciudad nacido en el siglo XX: la Ciudad Jardín, que aglutinaba un conjunto de ideas características propias de la última centuria de aquel siglo y que se desarrollaron a lo largo de éste. Entre ellas destacaban el concepto de la Ciudad Jardín inglesa, la contribución más temprana, y tal vez más significativa, que planteaba modelos de vivienda colectiva desplazados del centro de la ciudad a la periferia más próxima. Más abierta al campo y mucho más salubre.

Un proyecto rentable y una legislación contradictoria

El proyecto de la Colonia “El Viso” al formar parte de una Cooperativa acogida a la Ley de Casas Económicas, quedaba exenta del pago de impuestos durante quince años, además de recibir del Instituto Nacional de Previsión una subvención del 60 por 100 sobre el valor de las parcelas y de la construcción, amortizable a veinte años en cómodas cuotas mensuales.
Curiosamente, la mencionada Ley de Casas Baratas de 1925 se había redactado para facilitar el acceso a la vivienda de obreros y funcionarios y, sin embargo, estas ventajas obraron en favor tanto del promotor como de la avezada burguesía compradora que supo aprovechar la oportunidad. Lo que puso de manifiesto la poca utilidad y el contrasentido de la norma.

Tan bien funcionó la promoción, que antes de iniciadas las obras ya estaban vendidas todas las casas. Con el propósito de aumentar el negocio, Iturbe forzó las ordenanzas municipales y aprovechó el máximo de edificabilidad permitido, aumentando considerablemente la densidad del proyecto. En los 85.000 m2 de terreno que disponía, de las 130 viviendas previstas acabó construyendo 242, casi el doble.

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El Viso. (Foto: Enrique F. Rojo)

Colonia pionera y experimental

Había cuatro modelos distintos dependiendo de su superficie, que podía oscilar entre los 150 y los 200 m2, en 300m2 de parcela. Las casas constaban de tres plantas: semisótano, baja y planta alta, donde se ubicaban los dormitorios. En algunos modelos había una altura más para la terraza y un dormitorio o estudio. Las viviendas contaban con vestíbulo, hall, salón, salita, despacho, office, 4 o 5 dormitorios, dos baños, cocina, despensa, trastero, cuarto de plancha, cuarto de caldera, garaje, carbonera, lavadero y terraza. Además, disponían de todos los adelantos modernos en las instalaciones de electricidad, fontanería y calefacción.

Todas las casas tenían teléfono y acometida de fuerza para neveras, cocina eléctrica y agua caliente para los baños, constituyendo estos servicios el primer ensayo que se hacía en Madrid de electrificación doméstica para mostrar la competitividad de la electricidad frente al carbón, de consumo dominante en la época.

Formalmente en “El Viso”, al igual que en la colonia “Parque Residencia”, de características similares, se ejecutó una arquitectura pionera en Madrid, muy influida por las corrientes de vanguardia que se estaban desarrollando en la Europa –Alemania, Holanda- de los años 20 y 30, y en especial por la obra del vienés Adolf Loos, y que destacaba por su simplicidad, con volúmenes cúbicos, formas prismáticas, fachadas enfoscadas y pintadas, cubiertas planas, barandillas en tubo de hierro, ventanas horizontales alargadas, en algunos casos con elementos que sugerían inspiración náutica y, en resumen –como diría el propio Rafael Bergamín- , “una arquitectura un poco seca”.

La apariencia exterior destacaba por la ausencia de adornos innecesarios y se daba preferencia a los aspectos prácticos en el interior y a las instalaciones. En realidad, esta solución formal, sabidas ya las influencias, no buscaba un nuevo estilo, sino soluciones arquitectónicas basadas en la economía y en el sentido común.

03-El Viso

El Viso. (Foto: Enrique F. Rojo)

“El Viso” en la actualidad

En la actualidad “El Viso”, administrativamente, da nombre a un barrio más amplio en el distrito de Chamartín, delimitado por el Paseo de la Castellana y las calles María de Molina, Príncipe de Vergara y Concha Espina. Además de “El Viso”, el barrio incluye las otras Colonias históricas ya mencionadas así como la Colonia “Cruz del Rayo”, entre Príncipe de Vergara y Rodríguez Marín, todas ellas contemporáneas y ejecutadas por el mismo promotor y propietario de los terrenos.
La Colonia “El Viso tiene la calle de Serrano como eje articulador y se encuentra delimitada por las calles Dr. Arce, Rodríguez Marín, Cinca, Segre, Darro, Serrano, Castellana y Vitrubio, muy cerca del Paseo de la Castellana. Por su situación, en el ya considerado centro de Madrid, constituye una de las zonas residenciales más codiciadas de esta primitiva periferia madrileña

Según los expertos en bienes inmuebles “El Viso” representa un oasis residencial exclusivo en el que sólo unos elegidos se pueden permitir vivir.

En esta emblemática colonia del período racionalista madrileño han vivido importantes intelectuales y políticos como Ortega y Gasset, Rafael Sánchez Mazas o Salvador de Madariaga. Y más recientemente personajes famosos como el exministro Miguel Boyer e Isabel Preysler, la exmodelo Mar Flores, Ana Aznar o el futbolista Xabi Alonso. También la Infanta Elena y Jaime de Marichalar han frecuentado la Colonia, donde se encontraba el colegio de sus hijos.
Resulta paradójico que estas casas, construidas bajo la denominación de “económicas”, se hayan convertido con el tiempo en uno de los barrios más caros y selectos de Madrid.

Solo un dato: la renta media per cápita de “El Viso” dobla a la de los barrios colindantes del distrito de Chamartín, el cual a su vez, registra una de las más elevadas de Madrid, muy por encima de los valores medios del municipio.

Referencias.-

Rojo Escobar, Enrique F.
“Colonia “El Viso”, de barrio obrero a zona residencial exclusiva”
(Artículo publicado en la revista Plácet de Octubre, 2013)


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