Otra revista fundamental de la transición fue El Víbora (1979). No fue especialmente fecunda en viñetas mesozoicas, dio a conocer en nuestro país un clásico paleoerótico como Dinosaur Bop (Jean–Marie Arnon, 1989), cuyas historietas tradujo como Olor a chicas y Neanderthal Bikini. La serie está ambientada en esa mítica edad de piedra en la que trogloditas y dinosaurios conviven, que hemos dado en llamar el “Mesozoicolítico”. Arnon realizó la secuela Coeurs de silex (en L’Echo des Savannes, 1997) o, con guión de Jean Depelley, Megasauria (2007). En 2015, Inanna Éditions recuperó la serie con nuevas historias.
Y ya te hemos hablado por estos lares del cómic del habitual de El Víbora Alfredo Álvarez Plágaro “Álvarez Rabo” “Tiranosaurio sex” (Rabo con almejas, 2010).
En Kiss Comix #145 (2003), Brito y Val publicaron "Nerea", que tiene lugar en un suerte de parque zoológico de especies extintas, entre las que encontramos saurópodos, terópodos… o un neandertal al que la protagonista debe entregarse sexualmente para superar una prueba.
Además, la revista publicó la versión erótica de Viaje al centro de la Tierra que el galo Olaf Boccère realizó bajo el título Viaje a las profundidades (1998-2000).
También Dolmen editó en España una revista de cómics eróticos, a la que llamó Eros Comix (2001-2011). En el número #74 (2007), el tinerfeño Erich Hartmann dibujó un dinosauroide con aspecto de ceratópsido en la historieta “Dos mulas y una princesa”.
En el episodio de su serie Lara Jones publicado en Eros Comix #22 (2003) [1], Paco Díaz dibujó una viñeta con dinosaurios, fruto de una ensoñación de la protagonista, que se pregunta qué peligros deberá afrontar en su misión.
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[1] Se reeditó en Eros Comix #122 (2011).