Como aliviar las molestias de post parto

Publicado el 15 febrero 2014 por Demoniatentacion
Tras el parto es habitual sentir algunas molestias en el útero, el pecho, o la tripa. Suelen desaparecer solas al final de la cuarentena. Hasta entonces te contamos cómo aliviarlas.
Después del parto la mujer empieza a notar cambios en su cuerpo y pequeñas molestias a las que no está habituada. Son temporales y la mayoría de ellas desaparecen por sí solas al final de la cuarentena. Pero hasta entonces, se pueden tomar algunas medidas para evitarlas o, al menos, mejorarlas.
Loquios Son secreciones hemorrágicas que se producen tras el parto, cada vez que el útero se contrae, y tienen por finalidad expulsar restos de la cavidad uterina.  Su duración es muy variable (entre 2 semanas y un mes), aunque a partir del 7-8 día, cuando las contracciones uterinas han disminuido considerablemente, la cantidad de loquios también es menor y su color más blanco. Cuidados
  • Aunque no provocan molestias, conviene observar su color y cantidad. Durante los 2-3 primeros días son de color rojo intenso y es normal expulsar algún coágulo, después adquieren un tono marrón y, a partir de la semana, se vuelven amarillos o blanquecinos.
  • Si a partir del séptimo día la pérdida fuera muy roja y abundante o huelen mal, conviene acudir al centro de salud. Un olor fuerte puede ser signo de una infección.
  • Para evitar infecciones, hay que evitar los tampones y cambiar las compresas con frecuencia.
Los puntos de la episotomía 
A veces, para facilitar la salida del bebé durante el período expulsivo, se realiza un pequeño corte en el periné de la mujer, con el fin de evitar un desgarro vaginal. Solo se hace cuando la matrona que asiste al parto lo csidera necesario. Los puntos con los que se cose la incisión son un poco molestos. Normalmente se caen solos a partir del séptimo-octavo día. Después de abandonar el hospital es aconsejable acudir a la matrona que llevó la preparación al parto, para que vigile la episiotomía y compruebe que los puntos están bien. Cuidados
  • Para evitar que los puntos se infecten, es importante llevar una buena higiene. Esto no significa lavar los genitales cada vez que se va al baño, dos o tres veces al día son suficientes. Para evitar el ascenso de los gérmenes por la vagina, es mejor la ducha que el baño.
  • También es imprescindible mantener la zona lo más seca posible para que los puntos cicatricen bien. 
  • Así que, aparte del cambio frecuente de compresas, hay que tener la precaución de secarla bien después de hacer pis.
Entuertos
Después de dar a luz, el útero se contrae para recuperar su tamaño habitual y estas contracciones pueden provocar molestias similares a las de la menstruación. En el primer parto son bastante suaves y poco frecuentes y, van aumentando de frecuencia e intensidad, cuantos más hijos se tengan, ya que el útero está más dado de sí y tarda más tiempo en recuperar su tono original. Los entuertos suelen durar unos 3-4 días, aunque pueden llegar a la semana. Depende de la mujer. Cuidados
  • Cuando se da el pecho al bebé los entuertos pueden molestar más, ya que la lactancia estimula la liberación de la hormona oxitocina que produce las contracciones. Pero es algo normal y resulta beneficioso; ayuda a que el útero recupere su tamaño con más rapidez.
  • Si duele mucho, se puede puede tomar algún analgésico para aliviarlo con la tranquilidad de saber que no influirá negativamente en la leche ni en la recuperación del útero.
Escapes de orina
Los músculos del suelo pélvico, encargados de sujetar los órganos urinarios, se resienten con los esfuerzos efectuados en el expulsivo del parto. La incontinencia urinaria puede durar unos 15 días o no remitir del todo, si no toman medidas para fortalecer los músculos pélvicos. Cuidados 
  • Para acelerar su recuperación conviene realizar los  ejercicios de Kegel que favorecen la recuperación de los músculos pélvicos. Consisten en cerrar los músculos con fuerza, como si se quisiera interrumpir la salida de la orina (ojo, no se debe hacer durante la micción, solo imitarlo) Hay que mantener el músculo apretado unos segundos y volver a soltarlo, así varias veces al día. 
  • La mujer debe comentar su problema a la matrona para que le enseñe cómo mejorarlo. 
Estreñimiento
El parto en sí no provoca estreñimiento. Pero si es habitual que, tras el parto la mujer tenga miedo de acudir al baño por temor a que con los esfuerzos se suelten los puntos de la episiotomía, algo que es casi totalmente improbable. Otra de las razones, puede estar en la vida sedentaria que se lleva en el hospital (se pasa más tiempo sentada o acostada) o por una alimentación poco adecuada. Cuidados
  • La mejor receta para evitarlo, es comer frutas y verduras a menudo y beber agua en abundancia.
  • Si el estreñimiento es persistente, el médico indicará algún laxante suave. No se pueden tomar por iniciativa propia, ya que no todos son inocuos y pueden pasar con la leche materna y provocar diarrea al bebé.
Hemorroides
Son desarreglos circulatorios que pueden producirse durante el período expulsivo a causa de los esfuerzos realizados. Este trastorno se acrecienta si la madre ya las ha sufrido durante el embarazo. Suelen remitir a los pocos días de dar a luz. Cuidados
  • Mientras estén los puntos de la episotomía, no conviene aplicar crema para las hemorroides, ya que puede provocar algo de infección, ni tampoco humedecerlas. 
  • Es importante lavarse bien el ano después de ir al baño.
Pechos doloridos
El inicio de la lactancia no siempre es fácil. Es algo nuevo, la madre está agotada por el esfuerzo del parto, el bebé es muy chiquitito. Si el bebé no mama lo suficiente o coge mal el pecho porque está mal colocado, pueden producirse retenciones de leche (pechos inflamados) o aparecer grietas en los pezones que dificultan más la lactancia. Cuidados
  • No hay que tener reparos en pedir ayuda para aprender la mejor posición para amamantar, a las enfermeras del hospital o una vez en casa, a la matrona del centro de salud. Las molestias suelen remitir en cuanto el pequeño empieza a succionar el pecho con normalidad.
  • Si hay grietas, conviene hidratar el pezón con un poco de leche materna después de la toma y dejarlo el pecho al aire para que se seque bien 
  • Se recomienda evitar el chupetes y biberones hasta que la lactancia esté bien establecida.