En Cinedanía quiero rendir homenaje a mis dos pasiones: el cine y la música rock. Y es que entre ambos existe un bonito idilio que se ha visto reflejado en algunas películas (unas mejores y otras peores). Aquí tenéis algunas de ellas.
Pero quizás las películas o documentales que han hablado de grandes mitos del rock sean las que más recuerde el gran público. Una de las más representativas fue "The Doors" (1991) del mítico director Oliver Stone que retrataba la vida al límite del líder de la banda Jim Morrison en el mejor papel de Val Kilmer. Con menos éxito, en 2005 se presentó "Last days" de Gus Van Sant, película inspirada en los últimos días de Kurt Cobain, alma de la mítica banda "Nirvana".
Pero estaremos de acuerdo en que una de las biopics más famosas fue "Gran bola de fuego" (1989) de Jim McBride con Dennis Quaid encarnando a Jerry Lee Lewis. Aunque de calidad discutible, supo mezclar la vida privada del artista con sus mejores canciones.
En formato documental habría que destacar "Don´t look back" (1967) de D.A. Pennebaker que seguía durante tres semanas la gira británica de conciertos de Bob Dylan y que ya se ha convertido en película de culto. En una apuesta arriesgada también es justo recordar "Metallica: Through the never" (2013) de Nimrod Antal, una película - entre la ficción y el documental - que transcurre durante un concierto del mítico grupo norteamericano.
¿Pero quién dijo que el rock era serio? Para desechar esa teoría os dejo dos títulos: "El mundo de Wayne" (1992) de Penélope Spheeris donde dos amantes del rock muy peculiares realizan su propio show de televisión y "Todo sobre mi desmadre" (2010) de Nicholas Stoller donde un representante de una discográfica intenta convencer a su estrella rock para dar un concierto en Hollywood.
El famoso director Richard Linklater también ofreció su homenaje rockero con la película "Escuela de Rock" (2003) donde Jack Black era un rockero sin blanca (como tantos) que se buscaba la vida dando clases de (buena) música a unos chavales.
Como en todo también el cine ha traído grandes fiascos rockeros. Recuerdo con lástima "Rock of Ages" (2012) de Adam Shankman, un musical repleto de temazos cuyo guión no tenía nada de rockero, más bien lo definiría como ñoño. Y tampoco "Rock Star" (1987) de Paul Schrader convenció a nadie empezando por un Michael J.Fox que nos cuesta ver en una banda rock.
Larga vida al Rock´n Roll!!!
José Daniel Díaz