Cómo lavar tu bici paso a paso

Por Rafael @merkabici

Para los ciclistas una de las mayores molestias es, sin duda, la suciedad, ya que por la cantidad de lugares que se recorren, muchos de ellos bosques y caminos de tierra, es inevitable que la bicicleta se ensucie con facilidad y esto no solo afecta al funcionamiento de la misma sino que la va deteriorándose si no se limpia con regularidad.

Debido a el nivel de exigencia y desgaste al que sometemos a la bici con cada ruta o paseo que realizamos es de suma importancia mantenerla en buenas condiciones y limpia para evitar que piezas fundamentales puedan dañarse con los factores ambientales externos.

A continuación te acercamos algunos tips que ayudarán a conocer no solamente aquellos productos que se necesitan para su limpieza, sino también cómo limpiarla adecuadamente.

Recomendaciones para lavar la bici

Usa productos específicos

Si bien en el mercado existen gran variedad de productos para la limpieza es necesario que consigas solamente aquellos que están dirigidos al uso en bicicletas, pues hay jabones y desengrasantes que son para coches o para el uso en el hogar pero que podrían deteriorar o incluso oxidar la bicicleta.

Usar agua y jabón como primera opción y utilizar siempre un cepillo para llegar a las partes más pequeñas de la bicicleta.

Además, existen catálogos que ofrecen diferentes modelos de cepillos que permitirán acceder a cualquier parte de la bici para y algunos están hechos con cerdas suaves pero eficaces que sacan toda la suciedad sin dañar la pintura, son las opciones más adecuadas.

No uses agua a gran presión

Evita el agua de las máquinas a presión, ya que ejercen tanta fuerza que afectan a los rodamientos y la cadena.

Cuidado con el secado

Cuando sea el momento de secar la bici, lo mejor será hacerlo con trapos suaves y que no dejen residuos, hay que evitar el papel de cocina o cualquiera que se asemeje.

¿Cómo lavar la bici?

  1. Para que salga la mayor parte de la suciedad de nuestra bici, siempre hay que darle un primer manguerazo con agua a baja presión, de esta manera lograremos que toda la suciedad se ablande y en consecuencia sea más sencillo el poder deshacernos de ella.
  2. Como mencionamos anteriormente, ya que se tengan los productos de uso específico para la limpieza de la bici, hay que colocarle algo de desengrasante a la cadena, el cuadro y los componentes que lo requieran, para este paso el formato de desengrasante en spray es el más recomendable, pues es el más cómodo y fácil de utilizar.
  3. El cuadro, los rodamientos, las juntas de goma y la pintura son componentes delicados de nuestra bici, hay que tratar de enfocarte en su cuidado y de nuevo, solo utilizar los productos específicos para no dañar ninguno.
  4. Aclarar la bici con otro manguerazo, solo para cerciorarse también de quitar los excedentes de producto tras haberlos dejado actuar unos minutos.
  5. En este paso es momento de utilizar el cepillo con agua y jabón, para poder llegar a cada parte de la bici de forma muy simple y deshacerte del mínimo rastro de suciedad que aún se vean en ella.
  6. Hacer una última pasada con un paño y agua o la manguera a baja presión y se empezará a notar que la bici se ve totalmente nueva y los restos de la suciedad han desaparecido por completo
  7. Ahora lo que queda es sacar la tija del sillín y con cuidado darle la vuelta a la bicicleta, de manera que toda el agua que haya podido entrar en el interior del cuadro pueda salir mediante este movimiento.
  8. Ahora hay que secar muy bien toda la bicicleta con un trapo, preferiblemente de algodón. Evitar el uso de trapos que contengan celulosa, ya que estos tienden a dejar pelusas en la bici. También seca muy bien la cadena, ya que es una de las piezas más fundamentales de la bici y no se querrá que se oxide ni desgaste.
  9. Con la bici ya limpia, solo quedaría el paso final: el engrasado. Este paso es fundamental pues el engrasado permite alargar el tiempo de uso y prolonga la vida de nuestra bici.
  10. Para realizarlo de manera correcta es necesario que esté completamente seca y empecemos primero por la cadena, pasando por los muelles de cambio y también todos los puntos de giros que se encuentren en ella.
  11. Además hay que asegurarse de impregnar un poco de aceite en un trapo y aplicarlo en la suspensión para que mejore el funcionamiento de la misma. Nuevamente, evitar la utilización de lubricantes y ceras que no sean específicamente para bicicletas.