Un día me diste las llavesComo si fuera algo fácilLa estampida acababa de pasarY nos buscábamos entre la nieblaPero era una niebla donde llovía el polvoOcre y disperso en las orillasEntre los dientes en el aguaEl polvo hacía una sombra de nubes bajasTierra sobre tierraEl ruido de las llaves llenaba la calleDe una siesta grandeLa estampida sostenía el polvo en el aireCon llaves yo abría la mañanaSin dormirPorque dormir era un instante lejosEspecialmente Abríamos las manos para recuperar la luzY a veces se caían las llavesEn la cumbre del paladarEl sabor acreDe todo lo que la lengua olvida de la casaAunque entonces y ahoraEstoy atenta y ferozComo cualquier felinoEsquivando los pozosY cayendoLa niebla como las llavesAbre la formaDe un ojo que abarca toda la tierraEntre almohada y almohadaHay escaleras y bajíosY mi lengua esperando como si fuera fácilEsquivar los pozosNo temblar por la estampidaEsperando lo que esperoEntro en la quietudDonde tampoco será una elecciónEl descanso.
Obra: Jenny Keith Hughes.