El agua no termina de calentarse, y ese levante que todos esperamos no termina de entrar. Pronto tendremos lo que nos merecemos.
Como el sediento al que le das un sorbito de agua, así nos sentimos con el bañito de ayer, pero agradecidos de disfrutar de la compañía, la carretera y las olitas que pudimos rascar.
El agua no termina de calentarse, y ese levante que todos esperamos no termina de entrar. Pronto tendremos lo que nos merecemos.
El agua no termina de calentarse, y ese levante que todos esperamos no termina de entrar. Pronto tendremos lo que nos merecemos.