En algún momento había que bajar el pistón y, tras un saludo de Pepe a la sala, llegó el turno de “El reloj”, buena representante de los medios tiempos reflexivos de “La Brecha” y, dicho de paso, una de las canciones que más va creciendo según la vas escuchando. El cambio de tercio fue superado con nota y además fue una de las pocas ocasiones en que vimos a Pepe Rodríguez a cargo de los teclados. A lo largo de la noche, cabe destacar que también se diseminaron eventualmente temas de trabajos anteriores como “La bendición”, o un momento especial en la ejecución como fue “La noche de San Juan”, tocada solamente entre Pepe Rodríguez y guitarrista Raúl Pacheco. Fue muy bien recibida esta canción, cosa que se notó en los múltiples piropos que recibió Raúl al término de la misma, provenientes desde el público. Siguiendo con los temas que podríamos categorizar como medios tiempos “Subterráneo” y “Raíz” ahondaron en esa estilística pero interpretados con un poco más de colmillo, con un extra de contundencia. A esta alturas el show es indudablemente versátil, con atributos de rabia, contundencia, intimismo y reflexión, sin sacrificar por ello un resultado cohesionado o coherente. La canción que remató el track list regular antes de llegar a los bises fue “Eclipse”, uno de los singles de referencia de “La Brecha” y de la que tomamos otro vídeo.
Buen tema en sí mismo y también para el cometido que tuvo en el concierto. Como bien puede suponerse el punto álgido fue el arrebato estribillo, donde por cierto asoman los dejes interpretativos de Pepe Rodríguez más cercanos al sur. Casi recuerda un poco a Medina Azahara o a un Jesús de la Rosa, de “Triana”, más electrificado. Fue además el momento de que Pepe presentara a la banda y volviera a agradecernos a los que allí estábamos nuestra asistencia.
Texto, fotografías y vídeos: Mariano González.