Regresaba Sam Outlaw a Madrid para presentar su nuevo álbum editado este año, Tenderheart. Lo hizo con una formación de lo más completa, en la que lleva bajista, una guitarrista y segunda voz (deliciosa voz), una teclista muy mona, un batería y un tipo muy americano que tocaba el pedal steel guitar, más otro guitarrista, que la verdad sonaron de vicio.El concierto fue de menos a más, ya que en la primera parte del show dominaron los temas más lentos, para animarse ya en la segunda con temas más rápidos que la verdad era lo que el público asistente de ayer pedía. Pero Sam es así, su voz acaramelada sirve para momentos tranquilos como para los más animosos.
Regresaba Sam Outlaw a Madrid para presentar su nuevo álbum editado este año, Tenderheart. Lo hizo con una formación de lo más completa, en la que lleva bajista, una guitarrista y segunda voz (deliciosa voz), una teclista muy mona, un batería y un tipo muy americano que tocaba el pedal steel guitar, más otro guitarrista, que la verdad sonaron de vicio.El concierto fue de menos a más, ya que en la primera parte del show dominaron los temas más lentos, para animarse ya en la segunda con temas más rápidos que la verdad era lo que el público asistente de ayer pedía. Pero Sam es así, su voz acaramelada sirve para momentos tranquilos como para los más animosos.