Conrado, el literal

Por Elhuber @edyhuber

Conrado es una persona muy literal. Difícilmente puede entender las sutilezas del lenguaje.

Ya de pequeño, se le dificultaba el juego con los otros chicos. No podía jugar a la "mancha" porque salía corriendo a cada rato para lavar su remera. El futbol no le resultaba mucho mejor: ante el pedido de "pasala" automáticamente se ubicaba más adelante que la pelota, dejándola disponible para el equipo contrario. Peor aun cuando le pedían "tocala, tocala", pedido que alternaba entre varios penales y sospechas de homosexualidad incipiente.

Pobre Conrado, es tan literal!

Con los años, lejos de mejorar, la situación de Conrado empeoraba. El aislamiento que había conseguido de niño le impedía contar con los sabios consejos de sus amigos a la hora de relacionarse con mujeres.

Pobre Conrado, es tan literal!

Esta es, precisamente, la razón que le impedía tener una pareja estable. Para las mujeres que se cruzaban con él, lo que al principio parecía simpático y hasta gracioso, terminaba por saturarles la paciencia (que como todos sabemos, no es una característica sobresaliente del género femenino cuando de relaciones de pareja se trata).

Pobre Conrado, es tan literal!

Las rupturas nunca eran en buenos términos. Pero esta vez, pintaba que iba a ser un poco peor:

-Conrado, tenemos que hablar-dijo ella.

-No, no es una obligación. Podemos hablar pero no estamos obligados.

-No, Conrado, me refiero a que tenemos que hablar entre nosotros. Algo no está funcionando.

-Sí, es cierto. Yo también lo noté. Es el control remoto. Pero no te preocupes, son las pilas. Se las cambio y listo.

-NO CONRADO!!!-contestó visiblemente nerviosa. El "estilo Conrado" comenzaba a hacer efecto -No me rompas más!

-Romper? Yo te rompí algo? Al contrario! Siempre te estoy arreglando cosas. O no es así? Además ya te dije que no se rompió, que son las pilas.

-No, Conrado, no es así. Tus contestaciones me hinchan!

-Ah, no! Eso sí que no! Usarme a mí como excusa de esos kilitos de más no te va a funcionar. Sincerate y asumí que tenés que aflojarle a los postres...

-No, mi amor. Yo soy Conrado. Conrado, tu novio. Te acordás?-La miró con un aire de preocupación, como si temiera que ella estuviera perdiendo la memoria.

-Noooo! Novio no!!! Entre nosotros ya no hay nada.

-Gordita, estás perdiendo la vista? Hay una mesa, 2 sillas y un florero...

-Gordita, las pelotas!!-gritó, mientras Conrado reprimía una mirada curiosa dentro de sus propios pantalones- No entendés que no te puedo ver?

-Ay, amor!!-dijo visiblemente apenado-Estás perdiendo la vista en serio! Vamos YA al oftalmólogo...

-BASTAAAA!!!!!!!!!! Me voy! No me sigas, no me llames,no me busques. Sos insoportable!! DE-SA-PA-RE-CE!!-y dando un terrible portazo, se fue.

Nunca más supe de él.

Una lástima. Pobre Conrado. Era tan literal!