Revista Psicología

Consecuencias neurobiológicas de las recaídas en la esquizofrenia

Por Blogsmtenerife

DOCTOR ADRIAN NEYRA DEL ROSARIOPSIQUIATRA DEL HOSPITAL UNIVERSITARIO DOCTOR NEGRIN DE GRAN CANARIA
El Doctor Neyra realizó una revisión sobre las evidencias que a día de hoy existen en relación a los déficit cognoscitivos en la esquizofrenia y su asociación con hallazgos neurobiológicos evidenciados con las nuevas técnicas de neuroimagen funcional, genéticas y de laboratorio y la influencia del tratamiento antipsicótico en la prevención y control de estas alteraciones.
Consecuencias neurobiológicas de las recaídas en la esquizofrenia
Recordamos la importante relación entre trastorno mental grave y discapacidad, ya que dentro de las cinco principales causas de años de vida perdidos por discapacidad en edades activas (15 a 45 años), y lo que ello conlleva, se encuentran cuatro trastornos psiquiátricos (depresión unipolar, los trastornos relacionados con el uso del alcohol, la esquizofrenia y el trastorno bipolar), intercalándose en cuarto lugar la anemia ferropénica.
Hoy día existen evidencias claras de déficit cognoscitivos en la esquizofrenia en relación a controles sanos, especialmente en las áreas de atención/vigilia, la memoria verbal e inmediata  y la función ejecutiva, lo que conlleva la afectación en las habilidades sociales, y por tanto un importante menoscabo en el funcionamiento global psicosocial de la persona que sufre este trastorno.Comparando estos déficit objetivados en la esquizofrenia con otros trastornos psiquiátricos mayores, se evidencia que las menores puntuaciones globales se encuentran en la esquizofrenia, seguida del trastorno depresivo mayor y del trastorno bipolar eutímico (en este incluso se obtenían valores similares al de los controles sanos en las áreas verbales –fluencia y vocabulario-)
Cuando estudiamos la esquizofrenia desde un punto de vista evolutivo vital, en el feto se han hallado datos de un neurodesarrollo anormal; apareciendo ya en la fase preprodrómica retrasos en el desarrollo, leve disfunción neurológica inespecífica, ansiedad social y a veces alteraciones neuromotoras. La fase prodrómica se muestra muy inespecífica sintomáticamente (cambios en el estado de ánimo, fallos cognitivos…síntomas que pueden pasar desapercibidos o atribuidos a cambios de la adolescencia/primera juventud). Sin embargo, en aquellos sujetos que han desarrollado una esquizofrenia, ya en esta fase se ha objetivado por neuroimagen una pérdida de la masa cortical. Cuando ya se desarrolla un primer episodio psicótico, especialmente si predominan los síntomas positivos, suele haber una buena respuesta al tratamiento y adherencia; no así si empiezan a producirse recurrencias, ya que esto va asociado a una peor respuesta/resistencia al tratamiento y a una pérdida del nivel de funcionamiento importante, así como un incremento del riesgo suicida. A partir de aquí la evolución suele ser o bien hacia una fase residual (con empobrecimiento social global y disminución de la capacidad autonómica) o bien hacia la refractariedad (entre un 10 o 15% de los pacientes), lo que conlleva una mayor complejidad terapéutica con necesidad de empleo de antipsicóticos específicos (p.e. clozapina) con respuestas no superiores en conjunto al 60-70% (considerando tanto remisiones totales como parciales sintomáticamente).
En cuanto a los hallazgos genéticos disponibles en la actualidad respecto al desarrollo de la esquizofrenia se ha perfilado un modelo poligénico de la misma (al igual que la Diabetes Mellitus tipo II y otras enfermedades hereditarias); es decir que la afectación de un solo gen no es suficiente, sino que debe existir una múltiple afectación de pequeños genes, lo que tendría un efecto aditivo probabilistico, para la expresión de la enfermedad. Así, se han encontrado mutaciones sin sentido o variaciones raras en el número de copias en múltiples regiones cromosómicas (Asociaciación para estudios del genoma: GWAS). Se han reportado alteraciones en múltiples genes en la esquizofrenia (x ej DTNBP1, NRG1, DISC 1, DAO, DAOA, GAD1…).Desde el punto de vista genético se plantea como cuestión fundamental si la epigenética podría ayudar a prevenir la esquizofrenia (al igual que otras enfermedades hereditarias), bien silenciando los genes causantes o bien expresando los protectores.
En la evolución de la enfermedad, y por tanto en su pronóstico vital, es fundamental la adherencia al tratamiento. Los síntomas de la esquizofrenia relacionados con la no adherencia al tratamiento serían la negación de la enfermedad (que algunos autores han tipificado como el concepto neurológico de anosognosia), el deterioro cognitivo (de la memoria y la función ejecutiva), los síntomas negativos (apatoabulia), los efectos perjudiciales del alcohol y sustancias y la desconfianza al tratamiento por secundarismo.Este incumplimiento terapéutico conlleva un mayor número de recaídas y mayor resistencia al tratamiento. Lo cual se ha correlacionados con el hallazgo de pérdida del tejido cerebral con los episodios (diapositiva)
Consecuencias neurobiológicas de las recaídas en la esquizofrenia  Así con cada recaída, como se observa frecuentemente en las Unidades de USA y URA, se objetiva que la respuesta tiende a ser más lenta e incompleta, con aparición de resistencias a tratamientos a los que previamente respondía, disminuciones del nivel de funcionamiento psicosocial previo, mayor consumo de recursos sanitarios  a incremento de la sobrecarga familiar. Desde el punto de vista de neuroimagen en diversos estudios se han observado pérdida progresiva de materia blanca y gris (diapositiva)
Consecuencias neurobiológicas de las recaídas en la esquizofrenia  En estudios histológicos se han observado que los componentes que se pierden en la esquizofrenia durante una recaída psicótica corresponden al neuropilo (componentes de la neurona que excluye el núcleo, es decir las dentritas y sus espinas, el axón y las células de la glía) lo que podría interpretarse como que el origen de los síntomas de la esquizofrenia fueran el resultado de la desconexión de regiones intra e interhemisféricas del cerebro.Los estudios realizados en animales (ratas) muestran que los neurolépticos atípicos pueden prevenir la pérdida progresiva de tejido cerebral asociada a la psicosis y estimular la extensión de las neuritas, la neurogénesis ( ya Erikkson et al demostraron en 1998 que la función neuronal puede generar regiones neurogénicas –formar neuronas de novo- en el cerebro adulto en zonas como en el girus del hipocampo y zona subventricular) y la supervivencia celular.
Los estudios llevados a cabo con neurolépticos de segunda generación (atípicos) en humanos sugieren un efecto neuroprotector de los mismos objetivados por neuroimagen (estática y funcional), ya que se ha observado:   -Cambio en el volumen cerebral global (mayor)    -Aumento de volumen del núcleo caudado   -Aumento del volumen de la sustancia gris global-A nivel funcional se vio una mayor respuesta en el cortex prefrontal durante la memoria de trabajo en atípicos (de segunda generación)
Como conclusión de la revisión realizada de los últimos estudios sobre aspectos neurobiológicos de la esquizofrenia se podría deducir que:1)   Los antipsicóticos de segunda generación (atípicos) pueden influir en la estructura del cerebro subcortical a través de las propiedades de unión a los receptores D22)   Los nuevos antipsicóticos pueden normalizar/preservar la materia blanca y gris y la conectividad cerebral  
Resumen de la exposición realizada por Fernando de Montiano ValeroPsiquiatra de la USA-URA

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