Un extraño cosquilleo recorre mi cuerpo mientras escribo estas palabras... pero todo cambia, nada se detiene. Ya podemos contemplar la lluvia envuelta en el frío y sentir la intensidad del calor de la reflexión.
Así, me pides que te cuente lo que nadie sabe, lo que hay detrás... pides entrar en un ámbito privado de intimidad al que sólo ella y yo tenemos acceso... me pides casi un desnudo integral sin ocultamiento alguno... y entonces la vergüenza se apodera de mí...
Todos conocen esta relación y su manera de expresión, pero tú pides más... aunque he de reconocer que me entusiasma tu apasionado interés...
Texto: Rubén Muñoz Martínez