Creemos en la reconstrucción de Venezuela

Publicado el 10 agosto 2026 por Joseantortega

Creemos en una reconstrucción que esté a la altura de la dimensión histórica del momento que vive el país; una reconstrucción sin trampas, sin cálculos, sin maniobras y, sobre todo, sin fórmulas que pretendan cambiarlo todo para que, al final, nada cambie.

Venezuela necesita superar la confrontación permanente, esa que durante años ha servido para profundizar divisiones, justificar fracasos y mantener a los ciudadanos atrapados en una disputa política que parece no tener final.

Los venezolanos queremos transitar POR LA CALLE DEL MEDIO.

No porque pretendamos desconocer las diferencias, las responsabilidades o las posiciones políticas existentes, sino porque estamos convencidos de que el país no puede seguir siendo rehén de ellas.

Mientras transcurren los días, las semanas, los meses, los años y las décadas, Venezuela continúa esperando respuestas.

Y mientras unos hablan de poder, otros hablan de resistencia; mientras unos defienden sus intereses, otros los confrontan, y millones de venezolanos siguen esperando algo mucho más elemental: servicios públicos que funcionen, oportunidades, seguridad, instituciones que respondan y condiciones dignas para vivir.

Por eso creemos que llegó el momento de colocar a Venezuela por encima de las conveniencias particulares.

Quienes hoy ostentan espacios de poder, de un lado y del otro, tienen una responsabilidad histórica. No se trata únicamente de conquistar o conservar posiciones. Se trata de entender que una nación no puede reconstruirse desde la imposición, la exclusión ni la confrontación permanente.

Venezuela necesita acuerdos, no más trincheras.
Necesita soluciones, no más consignas.
Necesita resultados, no más discursos.

Si no somos capaces de encontrar puntos de coincidencia y unir esfuerzos alrededor de lo verdaderamente importante, corremos el riesgo de volver a desperdiciar otra oportunidad para comenzar a reconstruir el país.

Nacimos para informar

Por la Calle del Medio nació un 10 de agosto de 2020 en plena pandemia.

En aquel momento, cuando emprender un proyecto comunicacional podía parecer una apuesta temeraria, decidimos salir al ruedo porque entendimos que Venezuela necesitaba espacios informativos capaces de ejercer el periodismo sin convertir la línea editorial en una camisa de fuerza partidista.

Nacimos convencidos de que informar no significa imponer una verdad.

Significa buscarla, contrastarla, contextualizarla y ponerla a disposición de los ciudadanos para que sean ellos quienes formen su propio criterio.

Por eso hemos procurado mantener nuestras páginas abiertas a las distintas voces y opiniones que forman parte de la realidad venezolana.

No pretendemos pensar por nuestros lectores.

Pretendemos brindarles información para que piensen.

Porque una sociedad democrática necesita ciudadanos informados, capaces de cuestionar, discernir y sacar sus propias conclusiones sobre la historia que se está escribiendo.

Esa ha sido nuestra apuesta.

Y no ha sido fácil.

Hemos atravesado una pandemia, tormentas, dificultades económicas, acontecimientos políticos y un doblete sísmico que estremeció al país. Hemos enfrentado circunstancias que pudieron habernos obligado a bajar la persiana.

Pero aquí estamos.

De pie.

Porque entendemos que hacer periodismo también significa mirar hacia donde otros no miran.

Significa escuchar al ciudadano que no tiene micrófono.

Dar espacio a quien no encuentra respuestas.

Visibilizar una comunidad que reclama.

Acompañar una solicitud de ayuda.

Denunciar una deficiencia en los servicios públicos.

Contar las historias de quienes, aunque no sean tendencia en las redes sociales, representan una realidad cotidiana para millones de venezolanos.

Ese también es el país.

El país que no siempre aparece en los grandes titulares, pero que existe. El que trabaja, reclama, espera, denuncia y sigue adelante.

Nuestro compromiso

Venezuela está cansada de la politiquería que no resuelve sus problemas.

Está cansada de las promesas que no se cumplen, de los discursos que se repiten y de las confrontaciones que terminan convirtiéndose en una excusa para postergar lo urgente.

El país necesita menos espectáculo y más gestión.

Menos intereses personales y más responsabilidad.

Menos confrontación y más capacidad para construir.

Porque reconstruir Venezuela no será tarea de un solo sector.

No será obra de un partido.

No dependerá exclusivamente de un gobierno ni de una oposición.

Será una responsabilidad colectiva.

Y para asumirla tendremos que entender que Venezuela es mucho más grande que quienes circunstancialmente ocupan posiciones de poder.

Nosotros seguiremos transitando POR LA CALLE DEL MEDIO, fieles a nuestra razón de ser y convencidos de que el periodismo tiene una responsabilidad que va mucho más allá de publicar noticias: acompañar a la sociedad, fiscalizar al poder, dar voz al ciudadano y defender el derecho a estar informado.

Quizás nuestro aporte sea pequeño frente a la dimensión del desafío.

Pero toda reconstrucción comienza con una decisión.

La nuestra fue decidir que, aun en medio de las dificultades, valía la pena seguir informando.

Aquí continuamos.

Sin trincheras.

Sin etiquetas.

Sin silencios impuestos.

Con Venezuela como norte.

Porque creemos que otro país es posible.

Y porque estamos convencidos de que reconstruirlo exige algo que no puede seguir esperando:

poner a Venezuela por encima de nosotros mismos.

POR LA CALLE DEL MEDIO.