Revista Cocina

Crema de Cappuccino en vasitos

Por Cuca
Me gusta el café. Es más, adoro el café.
El aroma, el sabor, ese gusto amargo que te deja en la boca...
Lo mío con esta bebida es un idilio de hace años. Y cuando digo años me refiero a muchos años de verdad porque siendo una enana yo ya tomaba café.
Pero enana, enana de verdad porque con seis o siete años, de manera ocasional yo tomaba café.
Supongo que son situaciones que a finales de los ochenta eran si no habituales al menos permisibles pero que a día de hoy igual nos escandalizábamos si viéramos a una niña tomando café.
En realidad toda mi familia ha sido siempre muy cafetera. Mis abuelos paternos tenían una casa en una aldea que tenía chimeneas en la cocina (de hecho tenía en las dos cocinas) y en el salón y era precisamente en la del salón en la que siempre había al fuego una olla pequeña, con dos asas, que era de porcelana. Marrón por fuera y azul por dentro. Con su tapadera. Seguramente muchos de vosotros recordeis este tipo de ollas porque las había de todos los tamaños y durante muchísimos años estuvieron en todas las casas.
En esta olla siempre había café. Un café que se hacía al calor del fuego, sin prisa. Sólo agua y un buen puñado de granos de café, de aquellos que olían a café a metros.
Siempre que llegábamos mi padre se servía un café en unos vasos de cristal, transparentes, un poco barrigudos que había al lado de la chimenea y desde muy pequeños tanto a mi hermano como a mí nos ponían un poquito en un vaso que tomábamos encantados.
Sólo, amargo, muy negro... Sí que es cierto que al principio le ponía mucho azúcar, pero jamás lo tomé con leche. Es más, la primera vez que me tomé un café con leche fue cuando estuve en el hospital cuando nació Lara. Si es que a eso se le puede llamar café con leche porque era una taza de leche con un sobre de café descafeinado soluble.
Con el paso de los años empecé a apreciarlo lo más puro posible y jamás lo altero con azúcar ni ningún tipo de endulzante.
A día de hoy no sé si estaría bien visto que un niño con seis años tomase café. Tampoco es que fuera todos los días ni en grandes cantidades pero las cosas han cambiado y no se vería probablemente con buenos ojos.
No obstante os puedo asegurar que esto es hereditario. Lara se pirra por el café desde que tenía siete u ocho meses. Se vuelve loca cuando escucha la cafetera y está rauda a tu lado tirándote de la ropa y exigiendo su parte.
Al final acabo cediendo y le doy un poquito de la espuma del café con una cucharilla pero cada día pide más. Por lo visto esto le ha pasado a más bebés porque me comentaba mi jefa que uno de sus hijos era igual y ella le dejaba meter el dedo en su café (templado, por supuesto) y el niño era feliz con el poquito café que podía lamer de su dedo.
Yo he optado por comprar cápsulas de café descafeinado (la de sacrificios que hace una madre por sus hijos) para que la espuma que toma Lara no lleve cafeina, pero me sorprende muchísimo ese gusto por el café desde bien pequeña porque evidentemente a nadie se le ocurrió ofrecerle a probar el café porque ese sabor no gusta a los niños (y tampoco a muchos adultos) pero a mi hija la vuelve loca.
Con toda esta batallita del pasado y su devenir en el presente os traigo esta semana una receta con sabor a café como no podía ser de otra manera.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo
Ahora que ha pasado San Valentín y que casi ni nos acordamos de los kilos que nos regalaron las navidades vamos a preparar un postrecito con mucho sabor pero con muy pocas calorías que Semana Santa está a la vuelta de la esquina y con ella sus deliciosos dulces tradicionales que cuando queramos acordar asomarán la patita a la blogosfera.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja carameloPues para hacerle sitio a torrijas, roscos, pestiños, leche frita, arroz con leche y todo lo que está por llegar sin tener que renunciar al postre aquí os traigo esta crema de cappuccino que es tremendamente ligera y cuya elaboración no tiene misterio alguno.
Es un postre que ideé cuando decidí ponerme a dieta antes de las navidades para no tener el vacío existencial que deja el postre cuando tienes que renunciar a él.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja carameloQue por cierto no entiendo por qué (al menos antes) los camareros te preguntan después de la comida si vas a tomar postre o café. Ejem. Yo quiero postre y café. ¿Acaso es pedir tanto? A mí es una cosa que desde pequeña me llamaba poderosamente la atención y no entendía por qué había que renunciar a uno de los dos.
Que hablando de camareros y de cafés el gremio sigue siendo pelín de la vieja escuela porque siempre le plantan el café solo al hombre. Estoy cansada de ir con mi marido, mi hermano o algún amigo o compañero, pedir en cualquier cafetería en plan "pónganos un café solo y uno con leche" o "pónganos un café solo y una Coca Cola" y cuando te sirven que siempre, siempre, siempre den por hecho que el café solo es para él. ¡No lo entiendo! ¿Acaso las mujeres no toman café?
Estoy interesada por saber si a vosotras os ha pasado lo mismo.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja carameloDe vuelta a este postre os diré que no es el más rico del mundo. Es una pena pero en esta vida no se puede tener todo. Los postres, por desgracia, son calóricos y si queremos hacer un postre con pocas calorías no podemos pretender que sea uno de esos postres que al comerlo te quedas sin palabras.
Con esta crema al menos no tendrás que renunciar al postre que ya es algo ¡y tampoco al café porque lo lleva incluído!
Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo
Se prepara en poco más de veinte minutos y la mayor complicación que tiene es calentar la leche ¡con eso os lo digo todo!
Y bueno, es resultón cuando lo presentas, que eso también hace, así que se merecía un hueco en mi cocina virtual entre los postres más saludables y poco calóricos que últimamente brillan por su ausencia y eso no está bien.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo
Además es un postre de aprovechamiento de los que son últimamente tan frecuentes en mi  cocina y aún así sigo teniendo cosas a las que dar salida porque ha sido mucho tiempo de atesoramiento junto con la parada por el nacimiento de Lara y la "huelga de manga pastelera caída" del verano que prácticamente no reposteé nada durante tres meses.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja carameloConfieso que estaba (y sigo estando) hasta el moño de ver en el armario una lata de cappuccino instantáneo que atesoró mi costillo y a la que no ha hecho caso en muchísimo tiempo. También quedaba un litro de leche de soja dando vueltas por la cocina. De eso me declaro culpable yo. Tengo épocas que me da por beber leche de soja por las noches y toda la que haya en casa es poca. Y de repente dejo de tomarla y ahí se puede quedar esperando.
Así que con la fecha de caducidad casi al límite me metí en la cocina y el resultado fueron estos vasitos.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja carameloSi quereis un postre con un poco más de gracia podéis sustituir parte de la leche por nata o por yogur y estará más cremoso.
Además podéis poner azúcar si sois más golosos, porque para mí con la que tiene la leche de soja es suficiente, pero ya sabeis que yo el dulce lo tomo en cantidades pequeñas.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo sin horno facil rapido postreA favor tiene que fresquito entra muy bien así que tened la receta a mano para los días de calor que cuando menos acordemos el frío hace las maletas y se larga y pasamos a quejarnos del calor que tenemos y de lo bien que estamos en invierno al amor del calor del horno. ¡Que no estamos bien con nada!
Y como siempre, antes de dejaros la receta os dejo con el vasito que tenía reservado para vosotros por si aún teníais dudas.
Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo sin horno facil rapido postre
Ingredientes:
* 1 litro de leche de soja* 8 cucharadas de postre de preparado instantáneo para Cappuccino* 1 chorrito generoso de caramelo líquido (unas dos o tres cucharadas soperas)* 5 láminas de gelatina neutra* Bolitas de chocolate de tres colores para decorar.
Elaboración:
1. Ponemos a hidratar las hojas de gelatina neutra en un bol con agua fría.
2. En una cazuela ponemos la leche de soja y la ponemos a calentar. Removemos de vez en cuando para evitar que se pegue.
3. Cuando la leche comience a humear y antes de que rompa a hervir añadimos las cucharadas de preparado para cappuccino y removemos bien con las varillas para que se disuelva completamente.
4. A continuación añadimos el caramelo líquido a la vez que vamos removiendo para evitar que se deposite en el fondo y que se queme.
5. Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos a la cazuela. Removemos bien para que se deshagan y se integren en la crema. Mantenemos al fuego unos minutos más.
6. Retiramos del fuego y vertemos en los vasitos o boles que hayamos elegido para presentarlos. Como está muy líquido y para evitar quemaduras yo lo pongo en una jarrita y desde ahí voy poniéndolo en los vasitos. Es limpio porque no se derrama nada y muy seguro ya que evitas quemaduras.
7. Esperamos a que se enfríe, tapamos y metemos en la nevera hasta que cuaje.
8. Antes de servir decoramos con unas bolitas de tres chocolates.
https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/crema-de-cappuccino-en-vasitos
Con estas cantidades da para ocho vasitos, que bien tapados aguantan varios días en la nevera. 
Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo sin horno facil rapido postreOs aconsejo poner las bolitas justo antes de comer porque si no se ablandarán y el chocolate se agrietará. No afecta al sabor pero la imagen no es la mejor posible. Es mi experiencia con los vasitos que monté para las fotos. 
Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo sin horno facil rapido postreLa princesa Lara sigue con sus cosas de bebé ¡que el sábado cumple ya dos años! No me puedo creer que lleve ya dos años con nosotros.
Estos últimos días no está malita pero tampoco acaba de estar bien ¿sabéis esa sensación de estar esperando que caiga algo nuevo? pues así estoy yo cada día con ella porque una semana sin ir al pediatra es todo un logro en estos meses. Y cuando la escucho toser se me encoje el corazón pensando si puede tener algo en el pecho (le temo mucho a los aerosoles) pero tampoco quiero volverme una paranoica.
Además como yo el lunes estuve malísima con una gastroenteritis me daba pánico que pudiera cogerla ella porque ya sabéis que el tema de los vómitos de la niña lo llevo pelín regular. Por suerte fue cuestión de 24 horas y al día siguiente ya estaba haciendo vida normal. No ha sido precisamente una operación biquini como yo esperaba ja ja ja
La semana que viene os contaré qué tal el cumple de Lara y sigo poniéndome al día con las visitas que no quiero perderme nada de lo que publiquéis.
Manos a la masa y ¡bon appétit! Crema de Cappuccino en vasitos

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