Gervasio Sánchez
“Desde hoy el ex presidente Álvaro Uribe Vélez es un ciudadano común y corriente. Y como tal podría ser investigado por los crímenes de lesa humanidad ocurridos en Colombia durante su gobierno.
Decenas (quizá centenares o miles) de jóvenes colombianos fueron atraídos con falsas promesas laborales, trasladados a otras zonas del país, vendidos al ejército, asesinados impunemente y presentados como guerrilleros (terroristas en el argot uribista). Los militares fueron premiados con ascensos, días de asueto y beneficios económicos.