Crisis de pánico en los jóvenes

Por Stornel
No es habitual, pero en poco tiempo he visto en la consulta dos jóvenes, uno de cada sexo, con síntomas que se ajustan a esta entidad y que, luego, ha sido confirmada por un especialista. 
Las crisis de pánico se caracterizan por episodios bruscos e inesperados, sin causa aparente, de miedo intenso a perder el control, o a que algo horrible va a suceder o incluso miedo a morir, acompañados de síntomas como: dificultad para respirar, dolor en el pecho, palpitaciones, sudoración  temblores, sensación de mareo e inestabilidad, hormigueo, nauseas y malestar abdominal. Por lo general, las crisis duran entre 10 minutos y media hora. En casi todos los casos las personas que sufren un episodio sufrirán algunos más, ocasionando una gran limitación en el desarrollo de las actividades diarias debido a la ansiedad que causan y al miedo a padecer nuevos episodios y a sus implicaciones. 
Las crisis de pánico o ansiedad son reales y acusadas. El paciente no finge y esta ansiedad puede afectar seriamente a su vida y a las personas de su entorno. Aunque puede mejorar ocasionalmente, no suele desaparecer a menos que reciba un tratamiento adecuado y específico. La combinación de psicoterapia y medicamentos (existen varios eficaces) previene crisis posteriores y hace que estas sean cada vez menos frecuentes e intensas. Algunas llegan a desaparecer por completo.