Un villano mas blando que la mierda de pavo.
Lo mejor: el doblaje de nuestro tontaco favorito.
Lo peor: el 3D. De recibo.
Gru, mi villano favorito es la enésima demostración de la diferencia de calidad entre Pixar y el resto de estudios de animación. Es ñoña, facilona, infantil y muy muy tonta a veces. A nivel de animación no está mal pero no te deja a cuadros (como me pasó con Toy Story 3 en varias ocasiones). Vamos, que es una película muy floja.
La historia nos presenta a Gru, un villano cuyas maldades van desde pinchar un globo a un niño hasta conducir una especie de tanque por la calle. Tal cual, eso es todo lo malo que veremos hacer al pobre doctor. El resto de la peli consistirá en sus malvados planes para robar la luna.
Pero aparte de eso la peli se deja ver bastante bien. Tiene algún chiste gracioso, además no peca de un uso indiscriminado de "referencias para mayores", se permite un homenaje al padrino y todo eso, pero siempre de forma muy comedida. Momentos como el de las niñas en el horfanato (con "la caja de la vergüenza") funcionan muy bien, de hecho, cuanta mas mala uva saca la película mas graciosa es. El problema es que no asoma la cabeza muy a menudo y los chistes de golpes y porrazos resultan demasiado comunes.
No puedo decir lo mismo de Ana de Armas, la otra "voz famosa" de la película. No es la peor dobladora del mundo (ese titulo se lo están disputando Fernando Tejero, Paco León y Belén Rueda) pero desentona. Espero que algún día los distribuidores españoles se den cuenta que poner a un famoso detrás de un dibujo animado en pocas ocasiones resulta un atractivo para ver la película. Sobre todo cuando tenemos actores de doblaje magníficos.
En resumen, una película olvidable a la que le falta mala uva y le sobra ñoñería. Si, ya se que estábamos ante una cinta "para toda la familia", pero la categoría de todos los públicos no implica que los espectadores que vayan a verla padezcan algún tipo de retraso. Recomendable a medias y con un par de chistes memorables (porque no todo es terrible), es la película perfecta si este fin de semana os ha tocado cuidar de algún hermano-primo-sobrino pequeño (que la disfrutará como ningún otro). Eso sí, ni os planteéis la opción del 3D.