Escribir la reseña de una película como "Magical Girl" es una tarea muy complicada, debido principalmente a que si se desentrañase algo de su premisa, podría destrozar el elemento sorpresa, algo indispensable para disfrutar al cien por cien de esta magnífica película. Su director, Carlos Vermut ya apuntó maneras con su interesante opera prima, titulada "Diamond Flash", en el que entremezclaba con bastante originalidad y surrealismo múltiples géneros, como drama, thriller, comedia y hasta algún toque de ciencia ficción; que la han convertido en una película de culto. Con "Magical Girl", Vermut ha conseguido perfeccionar su estilo creando un filme que roza la obra maestra, en el que todos los elementos están realmente brillantes, empezando por los actores: todos ellos soberbios, destacando una hipnótica Bárbara Lennie, interpretando fantásticamente a esa enigmática 'niña' de fuego, y que propició que se llevara un merecido premio Goya por su actuación; sin embargo, el que más me ha gustado es, sin lugar a dudas, el gran José Sacristán, realmente impresionante la maestría con el que aborda su personaje, atormentado por su pasado, y tras su 'punto de inflexión' (siendo uno de los puntos álgidos del filme), se muestra totalmente implacable, dando fe del talento interpretativo que atesora uno de los actores más grandes del cine español.
Escribir la reseña de una película como "Magical Girl" es una tarea muy complicada, debido principalmente a que si se desentrañase algo de su premisa, podría destrozar el elemento sorpresa, algo indispensable para disfrutar al cien por cien de esta magnífica película. Su director, Carlos Vermut ya apuntó maneras con su interesante opera prima, titulada "Diamond Flash", en el que entremezclaba con bastante originalidad y surrealismo múltiples géneros, como drama, thriller, comedia y hasta algún toque de ciencia ficción; que la han convertido en una película de culto. Con "Magical Girl", Vermut ha conseguido perfeccionar su estilo creando un filme que roza la obra maestra, en el que todos los elementos están realmente brillantes, empezando por los actores: todos ellos soberbios, destacando una hipnótica Bárbara Lennie, interpretando fantásticamente a esa enigmática 'niña' de fuego, y que propició que se llevara un merecido premio Goya por su actuación; sin embargo, el que más me ha gustado es, sin lugar a dudas, el gran José Sacristán, realmente impresionante la maestría con el que aborda su personaje, atormentado por su pasado, y tras su 'punto de inflexión' (siendo uno de los puntos álgidos del filme), se muestra totalmente implacable, dando fe del talento interpretativo que atesora uno de los actores más grandes del cine español.