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Crítica de TV: 'Vegas', carteles de neón a media potencia

Publicado el 17 octubre 2012 por Lapalomitamecanica
Michael Chiklis golpea de nuevo
Crítica de TV: 'Vegas', carteles de neón a media potencia Nota: 6
Que duda cabe que el truculento mundo de Las Vegas es un microcosmos cargado de interés y atractivo para los telespectadores.  Leaving Las Vegas o Miedo y Asco en Las Vegas son un pequeño ejemplo pero, seguramente, dada la temática mafiosa de este estreno, qué mejor referencia que Casino,  ya que aparte de ser una de las mejores películas de la historia, nunca se ha retratado mejor el control de la Ciudad del Pecado por parte de la mafia italiana y como ese cetro pasó a las grandes corporaciones.
La referencia no es casual, ya que uno de los alicientes de Vegas parte por la participación de Nicholas Pileggi, respetado guionista de la película de Scorsese y responsable también del libreto de la no menos fantástica Uno de los Nuestros. Evidentemente, con su última creación aún le queda mucho pe(s)cado por vender y aunque de momento sus primeros episodios nos hayan dejado algo fríos, las sensaciones no son del todo decepcionantes, sobre todo, gracias al trabajo de Michael Chiklis (The Shield).
El análisis completo de Vegas, la nueva serie de CBS, tras el salto.
A primera vista, cualquiera puede percatarse de que no estamos ante un obra de la dimensiones de Boarwalk Empire (¡Que bien ha comenzado su 3ra temporada!), sino que tenemos ante nosotros una serie que no aspira a copar la cima de la calidad, sino a convertirse en un entretenimiento puro y duro. Su base resulta de lo más simple: Vincent Sabino (Michael Chiklis), recién llegado de La Habana y hombre de confianza de una familia mafiosa de Chicago, viene a poner orden en su casa y a sacarle el máximo rédito a la ciudad, mientras que  Ralph Lamb (Dennis Quaid) no pasa de ser un Walker Texas Ranger en toda regla que no hará otra cosa que ponerle las cosas difíciles a La cosa nostra. De hecho, viendo los dos primeros capítulos de Vegas, la serie bebe mucho del clásico procedimental detectivesco, aunque siempre manteniendo una línea argumental lineal.
Crítica de TV: 'Vegas', carteles de neón a media potencia
Por lo general, Vegas ha sido recibida de forma tibia y no es para menos, ya que su piloto, salvando ciertos detalles, adolece de un buen punch que haga sentir al telespectador la necesidad imperiosa de sintonizar el siguiente episodio. Uno de los problemas d ela serie es, a pesar de su laureado responsable, un guión algo pobre, carente de una contextualización precisa y con una descripción de personajes algo vaga. Un ejemplo claro lo encontramos en el del interpretado por el actor Dennis Quaid, que no sale del estereotipo clásico de héroe férreo con toques de western pero sin el mismo gancho que puede tener un Raylan Givens o, por supuesto, un Clint Easwood en cualquiera de sus papeles de forajido vengador. El protagonista del horripilante remake de El Vuelo del Fenix da vida a un ex-combatiente con habilidades detectivescas que se dedica a su ganado hasta que el alcalde acude a él con el puesto de sheriff para poner orden en las Vegas. Un personaje que, junto a su hermano e hijo, conforman este escuadrón más plano que el enfacelograma de Lindsay Lohan.
Por desgracia, el resto de los personajes siguen el mismo patrón, sobre todo el interpretado por la ya veterana Carrie-Ann Moss, a la que todos recordamos por su papel en la saga Matrix. Carrie ha dejado los pantalones de cuero ajustados por la toga de fiscal, sin embargo, su papel queda relegado al de secundaria de tercera fila con aportaciones algo intrascendentes. Todo pasa porque veamos en la cabecera el nombre de una “estrella” -alguien conocido-, aunque sea en el ocaso de su carrera. Pero seguramente, muchos de nosotros esperábamos volver a ver en Vegas a Michael Chiklis en otra serie acorde a su nivel interpretativo. Vic Mackey, de The Shield, es ya un personaje histórico de la pequeña pantalla al que va a costar sudor y lágrimas olvidar cuando aparece el calvo, visto también en Los Cuatro Fantásticos. No obstante, después del horror de No Ordinary Family, su trabajo inmediatamente posterior a la serie policíaca de Shaw Ryan, ver de nuevo a este actor en un papel como el de Vegas, por mucho que le falten algunas pinceladas, es todo un placer y lo único que sostiene al show.
Crítica de TV: 'Vegas', carteles de neón a media potencia
En términos generales, la ambientación de Vegas (situada en plenos años 60, con una ciudad en pañales aún sin explotar) está bastante lograda y aunque se notan los límites presupuestarios, tanto en interiores como exteriores, el trabajo en este campo es bastante loable. Y es que no hay que olvidar que la crisis y la extrema competencia entre estudios hacen que las inversiones en pilotos se controlen en exceso como, por ejemplo, vimos recientemente en una gran apuesta como Revolution. En Vegas el caso es parecido, ya que tenemos un producto demasiado en pañales como para permitirnos dar un veredicto definitivo. Si bien esta serie tiene un patrón similar a The Good Wife, esto siempre puede resultar un arma de doble filo, ya que el procedimental puede tanto dinamizar el ritmo como aplacar el interés. De todas formas, la corrupción, la mafia y la esforzada labor de Chiklis son los ingredientes que ofrece Vegas, suficientes para darle un tiempo prudencial de mejora.

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