Considero que es una de las mejores películas de terror del año que, por su trama, va calando y helando los huesos poco a poco. Te tiene en tensión durante toda la película y una vez acabada ésta. La soberbia interpretación de Riley Keough ayuda de una manera excelente a conseguir esta pesadilla agónica y asfixiante.
La dirección de fotografía es sublime, con una ambientación excelente y una atmósfera que ayuda a contagiar e incrementar la sensación de claustrofobia.
No dejará indiferente a cualquier amante del terror. De lo mejor visto este 2019 en Sitges. Espero que la disfrutéis tanto como lo hice yo.
Mi puntuación: 7/10
David Sanmartí
@ddsanmarti
Festival de Sitges 2019