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Ficha técnica | Título original: Everything Will Be Fine . Director: Wim Wenders. Guión: Bjørn Olaf Johannessen. Reparto: James Franco, Rachel McAdams, Charlotte Gainsbourg, Marie-Josée Croze. Género: Drama. Duración: 118 minutos. Año: 2015. País: Alemania. Fotografía: Benoît Debie. Música: Alexandre Desplat. Productora: Co-producción Alemania-Canadá-Noruega, Neue Road Movies. Distribuidora: Avalón.
Wim Wenders, director de los documentales “Pina” y “La sal de la Tierra”, conoció a Bjørn Olaf Johannessen en Sundance, el año en el que Wenders presidía el jurado y Johannessen recibía el premio del jurado por el guión de “Nowhere Man”. Wenders pidió al guionista noruego que le enviase su siguiente guión, y tres años después recibió el borrador de “Todo saldrá bien”.
Partiendo de un guión tan lineal como el de Johannessen, la tarea de Wenders de afrontar una película que transcurre en 12 años no era precisamente fácil. Puede que tanto Wenders como Johannessen tuviesen claro qué querían contar, el problema es que ninguno de los dos ha sabido cómo hacerlo.
No es la protagonista, pero Charlotte Gainsbourg es lo mejor de la película. No hay ningún personaje que esté bien escrito, el suyo tampoco, pero tener a Gainsbourg en el reparto siempre es una garantía. Frente a ella está, James Franco, que le viene algo grande un personaje con tanto peso y al que el director no ha sabido coger la medida. La presencia de Rachel McAdams es más bien anecdótica, al igual que la de su personaje.
Si hay un elemento que llama la atención es que la banda sonora de Alexandre Desplat no funciona, no encaja en la narración. La música está muy presente durante toda la cinta, queriendo marcar una tensión inexistente, y en cierta manera engañando al espectador, haciéndole creer en varias ocasiones que está a punto de pasar algo que después no pasa.
“Todo saldrá bien” es una película anodina, en la que la falta de rumbo del director se contagia de tal manera al resto de componentes, que falla hasta la música de Desplat.
Crítica: Verónica Ortego