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Critiquita 491: Réquiem por el rey de la rosa nº 1 a 5, A. Hanno, Akita Shoten-Tomodomo 2019

Publicado el 22 octubre 2019 por Lord_pengallan

Ya no recuerdo porqué me hice con este manga. Algo debieron de tener las portadas y la sinopsis de la editorial ya que sí recuerdo buscarlo en Internet para ojearlo ;) y no encontrar nada viable, y entonces recurrir a leer el 3º tomo, el 1º legible ya que la editorial sacó los 2 1ºs nºs en un pack. Haya sido como haya sido, el caso es que esa lectura me gustó bastante así que he ido acumulando tomos hasta que he tenido tiempo para leerlos.

La buena impresión que me dio el mentado 3º tomo se ha confirmado leyendo todo el principio de la serie. Es original y entretenido y está muy bien contado, aunque para mi gusto tiene un ritmo lento; pero estamos hablando de tías y de japoneses, así que la viveza es imposible. El asunto es una versión libre de la célebre Guerra de las 2 Rosas (la roja y la blanca) pero siguiendo más a Shakespeare que a los historiadores del tema. No está mal la elección 1º porque ese inglés no es un cualquiera y 2º porque su versión es torticera y mezquina ya que la escribió para los que derrotaron a los que ganaron esa guerra (aprovecho para recomendar Ricardo III de Olivier), de tal modo que su versión se presta más a la dramatización ya que la realidad nunca encaja bien con los estereotipos y clichés de la narración popular (buenos y malos, motivos simples y personales, etc.). Pero lo mejor desa decisión es que el inspirarse en las obras de Shakespeare en vez de en la Historia hace más fácil salirse de los contornos y no respetar los colores reales, así que RRR ofrece algo nuevo a los que conocemos las tragedias y el pasado. De hecho las originalidades que Kanno ha introducido en una historia y los escasos datos históricos que da sugieren que pasarán cosas insospechadas. De todos modos la cosa no puede terminar muy diferente a como terminó pues en el título pone réquiem.

Critiquita 491: Réquiem por el rey de la rosa nº 1 a 5, A. Hanno, Akita Shoten-Tomodomo 2019Enrique VI? y Ricardo III. Ojito con los colores.

La libertad que se toma esta versión de la historia bien conocida de las 2 rosas que lo cambia todo es hacer a su protagonista, Ricardo III, no el taimado jorobado de brazos dispares de Shakespeare, sino una andrógino. Así pues la historia cambia completamente en su parte intíma. Como ya dije Japón es una sociedad machista y por ello sexista, así que la separación questo último exige genera un morbo en hombres y mujeres (sobre todo jóvenes) sobre el otro lado que da pie a fantasías de travestismo y demás perversiones de género como está que nos ocupa, que en cierta forma bebe de la peculiar situación de Kanno. Este mangaka es una mujer, pero ella comenzó como ayudante en un estudio que producía mangas para chicos y tiene gustos bastante masculinos (ninguno de sus mangas favoritos es uno para chicas y le gusta la acción y la truculencia, recuerden que Kanno ha sido educada en una sociedad sexista) mas sin embargo RRR es un shojo. De todos modos de momento esto de la androginia es más un recurso narrativo que una vía para ponerse a cuestionar la masculinidad y la feminidad y todo lo que se ha edificado sobre esos conceptos. No obstante, como la andrógino de RRR se autosimplifica en hombre, recuerden que estamos al final de la Edad Media, y eso no impide que confunda, para unos es una mujer disfrazada y para otros un delicado muchachito (en estos nº Ricardo III es adolescente), el manga no deja de cuestionar las teorías sociales edificadas sobre la existencia de machos y hembras humanos. Si bien eso queda muy matizado porque muchos personajes femeninos de Kanno son enérgicos o poco femeninos desde un punto de vista tradicional. En el manga hay pocas princesitas y esposas-madres tradicionales 

Critiquita 491: Réquiem por el rey de la rosa nº 1 a 5, A. Hanno, Akita Shoten-Tomodomo 2019El RIII de Kanno.

Pero lo bueno de la androginia del protagonista es que Kanno la usa narrativamente. No esta ahí sólo para epatar o vender. La androginia en este manga tiene potencia porque su autora ha estructurado la historia en torno a conceptos dialécticos de tal modo que alguien que no es ni lo uno ni lo otro siempre provoca tensión cuando cae en ellos. Los pares enfrentados son por el momento: York y Lancaster, Bien y Mal, Luz y Oscuridad, Sociedad e Individuo, Amor y Guerra, Aristocracia y Plebe, Hombre y Mujer, Rojo y Blanco, Sangre y Paz y Fealdad y Belleza. Esto se puede simplificar y agrupar de tal modo que queda en una esquina: el Bien, la Luz, el Amor, el Blanco, la Paz y la Belleza y en la otra: el Mal, la Oscuridad, la Guerra, el Rojo, la Sangre y la Fealdad. Ricardo III, a pesar de su indefinición, no por él sino porque la sociedad donde vive no le ofrece espacio, como buen villano, representa el Mal, donde de momento destaca la falsedad, y la Oscuridad, y es monstruoso; y como va de negro, también representa el Rojo, pues en B&N el negro hace dese color, lo cual le hace también el campeón de la Guerra y la Sangre. Pero no hay que olvidar que ese Ricardo III es una andrógino por lo que, aunque parezca que pertenece enteramente a uno de los bandos del relato, en realidad no es así. El color de los York es el blanco de tal modo que el prota deste manga tiene algo de luminoso. Lo confirma el que Kanno haya seguido el hecho histórico de que el animal heráldico dese rey inglés es un jabalí blanco, si bien en este manga es más bien un bicho totémico. Así pues, este Ricardo III ni es definido ni puede definirse. Por tanto está condenado al perpetuo vaivén entre una esquina y otra porque en el maniqueísmo no hay 3ª vía. Esta tensión del personaje la maneja magníficamente la mangaka de tal modo que somos capaz de empatizar tanto con un villano como con una andrógino.


Critiquita 491: Réquiem por el rey de la rosa nº 1 a 5, A. Hanno, Akita Shoten-Tomodomo 2019Enrique VI sin ninguna duda.

Al plantear desta manera la androginia creo que el manga remite a Frakenstein de Mary Shelley. La interpretación desa fundamental novela que más me convence es la que hace al monstruo el alter ego de su autora. Él es inteligente y educado pero la sociedad no le acepta por su fealdad, por no tener un cuerpo normativo. Lo mismo les pasa a las mujeres en un mundo machista. Aunque demuestren ser espiritualmente iguales a un hombre no son aceptadas por los hombres como iguales simplemente porque no tienen cuerpo de hombre/normativo. Como bien transmite V. Woolf en otro texto fundamental, Una habitación propia, un hombre machista no considera inteligente a una mujer porque prefiere su prejuicio a la evidencia. Eso le pasó a la propia Mary Shelley. Fue despreciada por su padre a pesar de que se había emparejado con la 1ª feminista moderna, Mary Wollstonecraft (exacto, madre de la autora de Frakenstein, la cual murió por parirla), y por muchos otros hombres a pesar de que estaba bien instruida y era inteligente y talentosa porque era mujer. Este es el mismo problema del Ricardo III de Kanno. No tiene cuerpo normativo así que no puede ser ni hombre ni mujer lo cual es un problemón en una sociedad que no concibe, más que permite, otras opciones. Por tanto no tiene sitio. Es rechazado. Pero como el Ricardo III de Kanno no es un monstruo a simple vista, la historia presenta la problemática del cuerpo no normativo dotra forma a la novela de M. Shelley. El hecho de que el vástago de Ricardo de York pueda vivir camuflado obliga a pensar en la arbitrariedad de simplificar la complejidad humana en sociedades complejas. Es este Ricardo III una 3ª opción? La verdad es que Kanno no le interesa el tema porque tiene en mente questá creando para una sociedad binaria que no contempla ampliarse. Hay 2 opciones y . Esto se ve más fácilmente en los personajes femeninos, especialmente en Margarita de Anjou, la esposa de Enrique VI. Una mujer sin tutor legal en un mundo patriarcal no es del todo autónoma pues no puede ejercer la violencia así que socialmente resulta ser un hombre tullido. Es decir, en una sociedad sexista sólo se puede ser una cosa, no importan las circunstancias. Así pues Ricardo III no aparece como una nueva opción que hay que añadir. Tampoco como conciliación de contrarios, que es como en Occidente suelen aparecer las andróginos, ya que la historia no va de conciliación. En el enfrentamiento entre los Lancaster y los York sólo puede quedar una famiglia. Sin duda por eso RIII no es presentado como la unión de 2 mitades sino todo lo contrario, el vástago de Ricardo de York se autoidentifica como varón y tiene los iris diferentes (esto evidentemente es lo que visibiliza una androginia que es invisible al estar cubierta por la ropa y el dibujo caricaturesco). Quizás que RIII cubra uno de sus ojos con un flequillo no remita a la consideración negativa que el tuerto tiene en la cultura tradicional nipona sino al deseo del rey inglés de presentarse al mundo como una sola cosa. Así, el prota deste manga no representa la unión sino la disparidad y la incapacidad para emparejarse (lo cual es un problemón en una historia para chicas tradicionales). 


Critiquita 491: Réquiem por el rey de la rosa nº 1 a 5, A. Hanno, Akita Shoten-Tomodomo 2019Eduardo IV.

Lo bueno del Ricardo III de Kanno es que no es un personaje atormentado (aunque tiene un trauma con su madre). No es un ser angustiado por la duda, como el Hamlet al que evoca físicamente (aprovecho para recomendar Hamlet de Olivier, el cual lo clavó décadas antes de que surgiesen los góticos y los emos), o algo peor. Que su cuerpo no sea normativo no hace sufrir a RIII pese a que sepa que eso es un problema social porque lo toman por un hombre, tal y como se siente y les señalo questamos en la Edad Media, es un aristócrata y no tiene ningún problema con la sociedad en la que lo ha tocado vivir. Por un lado está arriba y por el otro ha sido educado para aceptar que no tendrá todo lo que quiere, por ejemplo casarse con quien ama (si bien aquí afortunadamente no ama, una de las ventajas de que el prota sea un villano). Esto le viene genial a un shojo pero Kanno añade para los que no somos románticos, el que no todo el mundo puede ser rey. El conflicto de las rosas es por la corona, sólo puede reinar uno. Así pues el relato es una competición en la cual lo importante no es participar sino matar al rival. Sólo hay una corona. No estamos hablando de deseos burgueses (casas, coches...) o tradicionales (matrimonio, hijos...). Esto de la corona no es un McGuffin. No es sólo un escenario amenazante para una historia denredos y equívocos. Es algo fundamental para el relato. He leído a Kanno que ha tenido en mente a la hora de crear RRR a la andrógino de Platón. Cómo era tal ser? Esférico. Circular. Y una corona es un círculo, Kanno lo señala varias veces, que un rey se pone para quedar completo. Nadie puede ser rey sin tener corona, y para tener una hay que ser de sangre real. Olé la genialidad de Kanno.Convertir la corona de Inglaterra en la media naranja de RIII es lo mejor que se podía hacer para presentar un RIII distinto y personal y aún así canónico.

El hacer del vástago de Ricardo de York un hombre de la Edad Media hace al par dialéctico del Amor y la Guerra, que en las sociedades guerreras tradicionales es también el de la Mujer y el Hombre, si bien este último participa en ambas mitades, el rey de RRR. He ahí el porqué Kanno ha androginado a un personaje masculino. El Ricardo III deste manga ha renunciado al amor porque no es una media naranja, de todos modos ha encontrado un sucedáneo: la corona, que todo aspirante al trono no heredero legítimo desea más que a su media naranja ideal, pero no a ser un guerrero. En un mundo sexista el amor sólo es posible si se es opuesto, pero en un mundo tribalizado es fácil ser enemigo. Ricardo III elige la Guerra porque ve en ella un lugar donde puede dejar de ser un monstruo. Ejque para los japoneses un guerrero no es una persona que sabe guerrear sino un arma, de ahí que el guerrero nipón dantaño se deslizase más fácilmente que el occidental hacia el sadismo o el martirio. De todos modos Kanno trata aquí la violencia con humanidad. Las muertes violentas en RRR tienen carga emocional. Matar en este manga no sale gratis. El mejor ejemplo dello es el bautismo de sangre de su RIII. La 1ª víctima deste es un esposo-padre de 2 hijos. El enemigo en realidad es un humano cuya muerte deja un triste vacío en algún lugar (aprovecho para recomendar la peli danimación Princess porquexpresa esto de forma sublime). En la Guerra se ve a mi juicio la opinión de Kanno sobre las diferencias sexuales. Para la mangaka hay una sola diferencia entre los machos y las hembras: la fuerza. Esto es quizás deste manga lo que más cuestiona el sexismo tradicional. También pone de relieve que el cuerpo es algo determinante. En el Amor humano uno ha de tener el cuerpo del sexo que su enamorao desee. No se puede escapar deso. Eso es lo que hace a la Guerra más accesible para el diferente que el Amor pues para esto hay que ser o macho o hembra. No es extraño que RIII haya decidido ser un guerrero, si bien tenía otra vía, el otro personaje que no se adapta a su género, si bien por razones mentales, opta por el rollo ascético. También, como se acaba de indicar, el cuerpo determina la potencialidad de cada uno. No se puede guerrear sin un cuerpo que valga para ello, más en la Edad Media donde la fuerza y la agresividad eran lo decisivo para matar sin morir en el intento. Así pues aquí queda claro que el cuerpo impone diferencias entre las personas que las convierten en machos y hembras, y por ello les condicionan a ser hombres y mujeres. Lo masculino y femenino no es algo exclusivamente cultural. La cultura refina la naturaleza, cualquier "salvaje" o primitivo lo sabe y lo puede decir y demostrar. No obstante, como ya se ha dicho, el RIII de Kanno relativiza el cuerpo. El hecho de que algunos personajes deste manga tomen a aquel por hombre mientras otros por mujer (si bien la mayoría destos es porque le han visto las teticas) cuestiona el que género y cuerpo sean siameses y evidencia que tras los conceptos de mujer y hombre hay prejuicios culturales (si no fuese así sería imposible disfrazarse del otro sexo).

Critiquita 491: Réquiem por el rey de la rosa nº 1 a 5, A. Hanno, Akita Shoten-Tomodomo 2019Eduardo de Westminster.

El androginismo no fue el elemento que me hizo de RRR. El responsable último fue la aparición -nunca mejor dicho- en él de Juana de Arco, un personaje que me parece muy interesante y que rara vez es bien tratado por esto de que una sociedad dual no puede categorizar lo que no es una media naranja. La aparición de la doncella francesa en este drama, otra idea de Kanno, le da a todo un toque de tragedia griega, no obstante ya presente en cualquier tragedia de Shakespeare, que le da a la historia un toque fantástico que acerca este manga también a Macbeth (por el rollo sobrenatural) y a Hamlet (por el rollo del fantasma paterno y porque aquí Ricardo III, como ya he señalado, es un Hamlet, un emo gótico). El asunto es que con esta invención Kanno hace que todo comience con el típico acto transgresor que maldice a toda una familia. Así aquí Ricardo de York es un Atreo inocente que se gana una maldición sin quererlo pues en este manga es quien derrota a Juana de Arco al servir el inglés en la célebre Guerra de los 100 años. Aquí la doncella francesa, parece que en RRR sí era bruja, maldice al que la apresó y por ello al inglés le nace una criatura maldita, un monstruo (esto es lo que realmente significa esa palabra en latín). Como Juana fue condenada entre otras razones por vestirse de hombre y así desafiar el orden divino, a Ricardo de York le nace un vástago a la vez hombre y mujer (de todos modos aún no está claro si Kanno también considera, al menos en su manga, una andrógino a la doncella francesa) que evidentemente por su ambigüedad y anormalidad destruirá a los York. Esto me permite tratar el otro problema de Ricardo III. Ya lo avancé. El último rey York es odiado por su madre por ser un monstruo, es decir, porque es una criatura nefasta, es decir, porque de vivir acabará con su familia. En cambio Ricardo de York acepta a su hijo tal y como es, si bien lo llama Ricardo y lo educa como hombre. RRR de momento jamás dice que su Ricardo III es una andrógino perfecta (es decir, que tiene los 2 tipos de genitales humanos), le hemos visto sus pechitos pero no su pollita (lógicamente, a ver si una niña se va a desmayar...), pero no puede ser más que tal cosa ya que Ricardo III es identificado como monstruo na más nacer y la identificación visual del sexo dun bebé sólo puede ser por los genitales... El problema maternofilial no es cualquier cosa pues de momento 3 de los personajes principales del manga incluyendo Ricardo III lo tienen, si bien todos son diferentes. El protagonista y su amigo especial Enrique VI crecieron odiados por su madre, y Eduardo de Westminster (hijo del anterior) creció criado por una mujer que tuvo que convertirse en virago pues su marido resultó ser un patético pusilánime. Curiosamente 2 destos personajes son los únicos de toda la obra que tienen un problema con el padre: Enrique VI es huérfano de tal desde niño y a su vez padre ausente. Será por eso por lo que él enamora a Ricardo III, el cual adora a su padre, y su hijo se enamora daquel? La peculiaridad de Enrique VI es, como se ha dicho ya, que no es binario. Es un hombre pero ha renunciado a ello. Por eso es incapaz de ver la ambigüedad de RIII, le toma por un muchacho. Ya que él es claramente hetero, verle como varón elimina la parte sexual de su relación de tal modo que no está obligado reentrar en lo dialéctico. Esto, no ser ni lo uno ni lo otro, sin duda es lo que hace que RIII se medio enamore de él. Finalmente la encarnación del espíritu vengativo de Juana de Arco es el jabalí blanco antes mencionado de tal forma que esta genial idea también en este caso se torna ambigua o caótica en el sentido de todo potencia pues el blanco aquí, como vimos, está en el campo del bien. Así pues la doncella francesa no es mala del todo. Qué es lo que realmente tiene reservado para Ricardo III?


No he leído todavía más tomos.
Otra cosa notable deste manga es lo bien dibujado questá. A ver, Kanno no es una artista, de todos modos esto es del 2014, o sea, una obra novel, pero sabe muy bien cómo hacer las cosas, su estilo es elegante y tiene un talante poético que le viene muy bien a esta obra pues el teatro antiguo también es poesía. O sea, que el dibujo de RRR es atractivo, sencillo, bastante convencional y algo limitado, pero su historia está muy bien narrada, cada vez mejor. Eso Kanno lo hace con un estilo más occidental de lo habitual, si en el manga normal la media de viñeta por página es de 3 a 4 en este es de 5 a 6, cosa que le permite detallar mejor y jugar más con el ritmo. Lo mejor de la narrativa desta mangaka es que el fondo no sólo sitúa sino que expresa ya que Kanno, en vez dapostar por el soso y limitado realismo donde todos los fondos se dedican a ser realistas, lo cual limita la capacidad del Cómic para expresar, aprovecha la libertad del dibujo para ajustarse al discurso y así poder compensar la falta de movimiento y sonido a la hora democionar que tiene el susodicho. O sea, el tipo de fondo (realista, minimalista, sintético o invisible) varia a lo largo de las viñetas para potenciar el valor emotivo o dramático del momento representado en ellas. Otra ventaja desto es que facilita el lirismo, cosa que al shojo lencanta. Otra peculiaridad narrativa de Kanno es que utiliza bastante el plano subjetivo; algo raro de ver en el Cómic. Por tanto la inteligente y sofisticada narrativa de la autora nipona hace aún más atractiva la historia que quiere contarnos aunque es verdad que a veces no se la entiende bien, algunos casos igual es la traducción pero en otros es falta de claridad por manierismo (y bisoñez). Pero bueno lo importante aquí es intentarlo. Además cuando alguien se pone original y personal no se le entiende bien pues son los convencionalismos lo que hace que nos entendamos. Cuanto más particulares somos, más incompresibles somos. 
En definitiva, Réquiem por el rey de la rosa no es un manga original pues usa los clichés de la llamada novela helenística (que ntros. cada vez utilizamos menos porque vivimos en una sociedad cada vez menos sexista y estamental), y se inspira tanto en hechos reales como en obras teatrales bien conocidas. Además tiene problemillas como el de dejar muchos aspectos narrativos importantes indefinidos (como la edad de los personajes, para Kanno sólo hay jóvenes y viejos, o la geografía de Inglaterra). Pero está muy bien contado, da importancia y espacio a los sentimientos y a las emociones (su autor es una mujer) yes subversivo e impactante (nadie jamás verá venir ese seudoincesto) cuanto toca, es decir, de vez en cuando. Además siempre es divertido ver personajes occidentales con mentalidad oriental y como un no occidental entiende el modo occidental dacer las cosas. O sea, que esta obra de Kanno tiene cosas mejorables pero es atractiva, interesante, desafiante y singular.

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