Las compañías de repostería industrial van a tomar el relevo de las chocolateras para la distribución gratuita de cromos que, a partir de comienzos de los años 70 se transforman en autoadhesivos o stickers, que evitan tener que utilizar pegamento para unirlos al álbum, aunque en Norteamérica van a seguir prefiriendo el soporte tradicional. Otra fuente de innovación fueron los cromos holográficos, que aparecen en los 80.
Entre las muchas colecciones de cromos que impulsó la mexicana Bimbo (1945) se encuentran la enciclopédica Album Bimbo de conocimientos universales (1963) a la que pertenecía la serie “Animales prehistóricos”. Le siguió El porqué de las cosas (1971), en la que cada cromo respondía a un interrogante y cuyo éxito propició sendas secuelas los dos siguientes años: en el álbum de 1973 apareció este cromo en torno a la cuestión “¿Por qué ya no existen dinosaurios?”.
Y ya te hemos hablado aquí y aquí de los cromos kaiju de la serie Pachimon de la nipona Yokopro en los 70.
En Argentina, el guionista de cómics tristemente "desaparecido" por la dictadura militar Germán Oesterheld produjo junto a su dibujante Alberto Breccia una colección de cromos (allá los llaman “figuritas”) llamada Platos voladores al ataque (1971), con dinosaurios a tutiplén. La influencia del juego de cartas intercambiables de Topps Mars Attacks! [2] (1962) era obvia, pero la calidad de los autores la convierte en una obra única.
Hablando de Topps, en 1967 lanza su serie estrella Wacky Packages (que aún se continúa ampliando con los cromos de 2018 Jurassic Squirrel u Oddzilla 2 o el de 2019 Mars Attacky Packages); en 1969 publicó el spin-off Wacky Ads, con parodias de Jay Lynch y Kim Deitch, con pinturas terminadas de Tom Sutton. En 1985, Topps incluyó cromos de temática paleontológica en la serie Garbage Pail Kids (1985). Herb Trimpe y Earl Norem ilustraron para Topps la mayoría de las cartas del juego que ya vimos por aquí Dinosaurs Attack! (1988), ideado por Art Spiegelman, Len Brown y Gary Gerani. Eclipse editó el primer número de una miniserie adaptándolo a viñetas (1993) que retomará IDW años después.
El postre lácteo “Chamburcy” utilizaba la propia tapa para imprimir cromos, como los de la serie de televisión Dinosaurios (1991) de Jim Henson.
Las galletas “Lu” (Lefèvre-Utile) han ofrecido cromos holográficos con saurios deportistas Dino movis (1990), los han incluido también en sus galletas “Dinosaurus” (el KoProFagO nos desveló aquí que en las comercializadas en España había dos cromos para recortar mientras las gabachas sólo traían una pegatina decadente…) o nos han deleitado con un alfabeto (c.1996) en el que cada letra estaba acompañada de un dinosaurio, con partes fluorescentes que brillaban en la oscuridad.
Planeta DeAgostini lanzó la colección Álbum de dinosaurios (1992) y acabamos con una rareza de comienzos de los 90 y editorial desconocida: Monstruos y leyendas de otros tiempos, que incluía una sección sobre dinosaurios... verdaderos nomen ignotum, como el “lagártido”, el "litosaurio" o el “odontomax”, que ya tuvimos ocasión de comentar aquí.
-----
[1] Como Dinosaurio de Disney (2000) o Ice Age 3: El origen de los dinosaurios (2009), aunque también tiene series más originales como Dinosaurios como yo (2015).
[2] En 2016, Alex Horley ha introducido dinosaurios en una nueva entrega de cartas de Mars Attacks!