Revista Cine

Crónica del Festival de la Habana (Día 4)

Publicado el 09 diciembre 2011 por Fimin

Como  un rio profundo que atraviesa el continente entero,  la ausencia entendida como cicatriz identitaria se ha ido perfilando a modo de constante en lo que a expresiones artísticas se refiere. Las continuas invasiones sufridas en el continente, primero por los colonos europeos, luego los norteamericanos y más tarde las dictaduras de turno, han ido borrando la soberanía del pueblo original, aniquilando su cultura, expropiando sus territorios y haciendo desparecer a todo aquel que no vaya con los ideales del poder dominante.

Sin embargo, todas estas injusticias no hicieron más que fortalecer y unificar las voces de aquellos que, ante la aniquilación de su cultura no abandonan su lengua, los que, ante la expropiación de sus tierras siguen luchando por su soberanía y los que, ante la desaparición de sus seres queridos, siguen clamando “ni olvido ni perdón”.

La experiencia documental que ahonda en estas cuestiones, por tanto, se aleja del carácter anecdótico que supone contar una historia mas, siendo participe entonces de una responsabilidad civil que va mas allá de la efectividad cinematográfica, un compromiso con la realidad latente del tiempo en que vivimos.

“Diario de una búsqueda”(2011) de la brasileña Flavia Castro, cuenta la historia de Celso Castro, periodista brasileño militante en varias organizaciones de izquierda de las décadas del ´60 y ´70 que a finales de 1984 fue encontrado muerto en extrañas circunstancias. Este es el punto de partida de Flavia para la construcción de una geografía vital que habla de la continua persecución que no solo vivió el que fue periodista, sino también su padre. Esta es la historia de una militancia, la historia de una familia y, sin lugar a dudas, la historia de un continente.

A través de entrevistas a la familia que vivió con Celso los momentos más crudos de exilio y a aquellos que fueron testigos del episodio que dio fin a su vida, vamos construyendo un marco en el cual delimitar los estragos de la ausencia, porque ya no se trata de reemplazar a lo ausente con palabras ajenas, sino de dibujar un contextos que nos haga más comprensible los motivos de esa falta.   

Un trabajo carente de sentimentalismo y doctrinarismos, de una sencillez y verdad que define un poco más lo que fue una época y lo que fue un compromiso, un compromiso personal y social.

A continuación fue presentada por el director Pino Solanas “Oro negro” (2011). Esta película forma parte de un fresco monumental en el que Solanas lleva trabajando desde hace diez años y que trata del impacto neoliberal en su país, Argentina.

Con la proximidad a los realizadores que el festival ofrece, será el propio director quien hable de su película;

 

A.F: -¿De qué trata su nueva película?-

P.S: -En esta película, que forma parte de una serie que comenzó con “Memoria del saqueo”(2004), se plantea la crisis del neoliberalismo teniendo como principal protagonista a mi país. En “Oro negro” hablo de cómo se fue vendiendo, por no decir regalando, un bien estatal como lo fue YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) a intereses privados y extranjeros. Fíjate, no se conoce país que haya entregado su petróleo sin antes perder una guerra. En Argentina no hubo una guerra pero hubo una casta política que provoco la misma cantidad de víctimas que una guerra, salvo que aquí, las victimas continúan vivas después de muertas- 

A.F: -¿Qué impacto busca en el espectador?

P.S.: -En mis películas la realidad socioeconómica está presente desde el primer momento, pero nunca debo olvidarme del nivel humano. Es necesario rescatar la humanidad de las historias, porque si no, aunque hables de una evidente crisis económica, de una evidente precarización de la vida y de un evidente robo a mano armada, no resultara convincente. Conjugar historias humanas es hablar también de la conciencia de un país.-

A.F:-¿Qué piensa de la efectividad del cine politizado?-

P.S: -El cine es un lenguaje más. Se puede hacer todo tipo de cine. Yo nado en el cine del tipo ensayo testimonial, que no solo es testimonio, es investigación y propuesta. Lo político, naturalmente, está en el ensayo, la condición política de tus palabras es inevitable, y puestos a asumir esa evidencia, yo lucho por democratizar la democracia. Si es efectivo o no, eso ya no lo sé.  Lo importante es hacer.  

Ariel Fernández Verba


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