Crónicas Cannes 2012: "Cosmópolis" the Cronenberg experience inside Wall Street

Publicado el 26 mayo 2012 por Fimin

26 de Mayo del 2012 | etiquetas: Festival de Cannes, Festivales 2012, Crítica  Compartir

Ver al vampiro de "Crepúsculo" transformado en una suerte de Jeremy Irons prepúber con una próstata asimétrica (algo que él mismo repite una y otra vez a bordo de su limusina) por obra y gracia de David Cronenberg, quien adapta una novela extraordinaria de Don DeLillo centrada en la odisea de un joven millonario a lo largo de 24 horas por las calles de NY también puede suponer una densa y árida fábula apocalíptica sobre la gangrena de las finanzas y el capitalismo que para bien o para mal, no ha dejado indiferente a la crítica en Cannes. Cronenberg se pone retórico en "Cosmópolis"

¿De qué va?

En una Nueva York en plena ebullición, la era del capitalismo llega a su fin. Eric Packer, el chico de oro de las altas finanzas, se adentra en su limusina blanca. Mientras la visita del presidente de Estados Unidos paraliza Manhattan, Eric Packer solo tiene una obsesión: que le corten el cabello en su peluquería, al otro lado de la ciudad. A medida que transcurre el día, el caos se adueña de la atmósfera y él asiste impotente al hundimiento de su imperio. Además, está seguro de que se disponen a asesinarle. ¿Cuándo? ¿Dónde? El protagonista se dispone a vivir las 24 horas más importantes de su vida.

¿Quién está detrás?

Tras adaptar la controvertida novela de Chirstopher Hampton retratando al mismísimo Sigmund Freud en "Un método peligroso" (película que presentó en Venecia), David Cronenberg llega ahora Cannes con otra adaptación literaria bajo el brazo. En este caso se del "Cosmopolis" de Don DeLillo.

¿Quién sale?

Robert Pattinson (en un papel que de buenas a primeras iba a Colin Farrell) y a lo largo de las 24 horas que dura su particular odisea se irá encontrando con actores de la talla de Juliette Binoche, Paul Giamatti, Mathieu Amalric o Samantha Morton. Además de quedar su limusina particularmente tuneada y recibir un tartazo en toda la cara, el amigo Pattinson perderá millones de dólares de sus clientes por instarles a pujar contra el yen, además de ser atacado por más de uno en busca de revancha.

¿Qué es?

The Girlfriend Experience + Shame + Wall Street

¿Qué ofrece?

Manu Yañez no la encumbra como mejor película del festival en Fotogramas pero si es captado por el discurso Cronenberg: "El casting de Pattinson es simplemente genial. Desde lo que hiciera Werner Herzog con Nicolas Cage en Teniente corrupto, no veía a un director sacarle tanto partido a un mal actor. Cronenberg convierte a una superestrella teen de Hollywood en emisario de un discurso abiertamente anticapitalista: una estrategia heredada del gran Jean-Luc Godard. (...) La palabra es el eje central de esta película hermética y un tanto críptica, aunque hay que reconocer que Cronenberg elabora un contexto estético idóneo para el texto literario". Y añade: "Como en la novela de Delillo, aquí no hay soportes sentimentales; no se nos ofrece la posibilidad de empatizar con ningún personaje. Además, predomina un aura apocalíptica. Sin embargo, a pesar de la aridez imperante, el caudal de ideas que presenta la película se erige como una clarividente disección de los males que atenazan al mundo en que vivimos hoy. El cine como arte del presente".

Sensaciones parecidas las que nos transmite Domenico Laporta en Cineuropa: "Cosmopolis es un relato hipnótico. (...) La lucha de clases aparece molida por una lenta apisonadora dentro de una olla en plena ebullición. Todo borbotea: desde el mero símbolo (la limusina, los grafitis, el óxido) hasta las teorías matemáticas, pasando por un buen número de discursos obstrusos. En cuanto al reparto, Robert Pattinson demuestra ser un actor intrigante, si bien su papel no permite distinguir entre el talento del retrato y la oportunidad física de un actor que deberá aprovechar otra oportunidad (más convencional) para demostrar su valía".

No es el caso de Luis Martínez en El Mundo: "De la misma manera que los cuerpos no se abren en la transfiguración mística del capitalismo, digámoslo así, la cinta tampoco es una simple denuncia de nuestro tiempo en la época de la prima de riesgo. Ni críptica por gratuita, ni pedagógica por cargante. Turbia y a la vez real. Es decir, Cronenberg en perfecto estado de madurez". Pero añade: "Otra cosa es que actor tenga las ideas tan claras como su director. Definitivamente, y sin querer hacer sangre (nunca mejor dicho), Pattinson no es Mortersen ni Fassbender, por citar los dos últimos intérpretes con los que ha trabajado Cronenberg. Es más, aparece Paul Giamatti y, directamente, Pattinson es reducido a la condición de bulto extraño".

Ni tampoco el de Sergi Sánchez, quien ve a un Cronenberg perezoso en La Razón: "Que su adaptación sea tan literal no es un problema per se. Sí lo es que la puesta en escena sea sorprendentemente funcional, diríamos que casi conservadora. Da la impresión de que Cronenberg no se ha esforzado lo más mínimo en crear una atmósfera visual que multiplique la fuerza alegórica de la prosa de DeLillo. En la nueva etapa de la obra del director de «Videodrome», la austeridad es la norma: lo importante, dice, es filmar «un rostro que habla». «Austero» no es lo mismo que «perezoso», y parece que Cronenberg, que es un experto en intelectualizar su discurso, ha buscado una excusa perfecta para poner el piloto automático".

Al igual que Salvador Llopart en La Vanguardia "En un festival donde abundan los grandes nombres con películas pequeñas, como en este de Cannes, el director no consigue hacer olvidar la mediocridad reinante con 'Cosmópolis', adaptación de la novela homóloga de Don Dellilo. (...) Robert Pattinson tiene buena parte de la culpa del desaguisado, piensa uno. Se muestra la mayor parte del tiempo frío y distante, nada implicado. Simplemente incapaz de entender su personaje. Esta película de Cronenberg, que en buena medida descansa en los hombros de Pattinson, parece, por momentos, una película guardería: hecha para que el que fuera (y todavía es) vampiro salga a la luz y se nos haga hombre. O al menos, con un nombre. Pero nada, la cosa le supera. Una ocasión perdida".

O E. Rodríguez Marchante, que más que Cronenberg, prefiere una Kronenburg en ABC: "Lo de Cronenberg va a ser esa famosa gota que colma el vaso. "Cosmópolis" me ha resultado tan poca cosa como yo mismo en esos días bajos, bajos. Su relato es casi infantil sobre el mundo, las crisis, la economía que se hunde, el capitalismo moribundo, la moral relajadita... Y la encarnación de todo eso la hace Robert Pattinson en su limusina, con cara de apenas saber lo que dice. La aparición de Juliette Binoche es tan fugaz y tan tonta que alguien le debería poner una multa a Cronenberg; con Paul Giamatti, en cambio, no puede, y aunque le da una escena más bien boba y un texto de COU, el tío se las apaña para darle intención no sólo a lo suyo sino a toda la película. Pero, vamos, prefiero una Kronenburg".

Y finalmente, como era de esperar, Carlos Boyero asegura en El País: "Cosmópolis es un verborreico e insufrible desfile de personajes excéntricos y situaciones forzadamente apocalípticas. (...) lo que tengo claro es que tal como lo narra Cronenberg en imágenes resulta un desastre. El ejercicio de mantener en el espacio casi exclusivo de la limusina a una fauna de antipáticos personajes soltando discursos sobre todo lo divino y lo humano, posee capacidad para agotar la paciencia de los espectadores masoquistas".

En cuánto a la prensa internacional, misma división de opiniones:

Simon Abrams le otorga una incontestable A en The Playlist: "El "Cosmópolis" de David Cronenberg es tanto una excelente adaptación como un rico y complejo estudio de carácteres. Es la primera película desde que rodara "Existenz", en 1999, que el cineasta canadiense escribe y dirige. Es una de las principales claves para que "Cosmópolis" resulte semejante triunfo: de la misma forma que estamos ante una excepcional adaptación, tampoco deja de ser, en ningún momento, un trabajo remarcable en todas sus vertientes". Y añade: "Todo importan en el "Cosmópolis" de Cronenberg, pero  no todo es necesariamente igual en el libro de Don DeLillo. Y este factor es precisamente, del mismo modo que el debate que abre sobre las contradicciones del capitalismo lo que provoca que sea de una riqueza insana y brutalmente compleja. No podemos esperar a volver a verla".

Al igual que Brian Clark también la encumbra en Twitch como una de las mejores propuestas del festival: "El Holy Motors de Leos Carax resulta mucho más divertido, pereo Cronenberg también ha logrado construir un extraño y ocasionalmente brillante película con sello propio, siendo incluso capaz de encontrar un arco emocional en un mundo tan inhumano o de brindarnos una interpretación perfecta de Robert Pattinson".

Justin Chang, por su parte, nos ofrece una interesante definición en Variety de lo que Cosmópolis nos puede ofrecer: "Basándose en la extraordinaria novela de Don DeLillo, David Cronenberg convierte el viaje en limusina de un joven tiburón de Wall Street en una corrosiva y moderna (cool) alegoría sobre la era del capitalismo y la dependencia de las nuevas tecnologías provocando una estimulante paranoia a través de sus densos diálogos y de un diseño impenetrable".

No es el caso de Todd McCarthy, quien se la carga en The Hollywood Reporter afirmando que "Tras brindarnos una potentísima terna de títulos durante la última década, David Cronenberg falla en "Cosmópolis", una sofocante e inerte expresión de los males del capitalismo que nos llega sin vida, padeciendo además una preocupante falta de carácter subversivo a pesar de las muchas oportunidades que le brinda la novela de DeLillo. A pesar de que atraerá a los fans de Pattinson no evitará encontrarse con la indiferencia de la mayoría del público".

Ni tampoco el de Peter Bradshaw, quien únicamente le concede 2 estrellas en The Guardian: "Cierto es que nadie va a ver una peli de Cronenberg esperando una comedia pero si algo excitante, intenso, exótico y preciso; justo todo aquello de lo que carece la agónica y fallida "Cosmopolis" .

Finalmente, señalar que es una película que mejor media tienen en Micropsia con una nota de 7,42Destacan el 6 de Carlos Heredero, el 8 de Carlos Reviriego con el 9.9 de Alejandro G. Calvo el 8.5 de Eulalia Iglesias, el 8 de Jaime Pena o el 8,5 de Manu Yáñez.