Croquetas de espinacas, tres quesos y pasas

Por Recetasalicia


De nuevo vuelvo con vosotros después de unas ajetreadas "vacaciones". En estos días espero que todo os haya ido fenomenal y que este año os dé lo mejor. Os mando mis mejores deseos. A mis querid@s compañer@s y seguidor@s un beso grande.
Intentaré que os agraden las recetas que os traigo en esta temporada, y que se conviertan en algo asequible, pero delicioso, a la altura de cualquiera que no quiera complicarse demasiado la vida.
Tenía ganas de subir esta receta de croquetas pues a mi parecer son extraordinarias. Merece la pena enfrascarse en ellas aunque requieren de paciencia. A punto he estado de titularlas croquetas de la paciencia, jajaja. Siempre os he dicho que yo la tengo "a espuertas" y eso me salva de algunas situaciones engorrosas de mi vida. La cocina la necesita.
Otra cualidad de ellas es que se prestan para fechas con toque festivo. Eso de llevar pasas es muy apropiado, casi chic diría yo. Esta idea de introducirlas en la masa me vino inspirado por las famosas espinacas a la catalana, plato muy rico sin duda, difícil es que haya alguien a quien no le gusten.
En las fiestas pasadas formaron parte de nuestro menú y fueron muy valoradas ¿Os animáis vosotros a probarlas? Algún otro plato más de nuestra Navidad os traeré en próximas entradas. 
Ingredientes:
-  Puerros 1.- Espinacas frescas y limpias 150 g.- Harina 1 taza de café.- Leche 4 tazas de café.- Ralladura de tres quesos 100 g.- Pasas sultanas (sin hueso) un puñadito.- Aceite de oliva 3 cdas.- Mantequilla 1 cda.- Sal y pimienta de Sichuan molida (opcional).
Para rebozar:
- Huevo batido.- Leche.- Pan rallado.- Aceite abundante para freír.
Elaboración:
Sofreír el puerro limpio y troceado fino en tres cucharadas de aceite y una de mantequilla. Incorporar las pasas y después de rehogarlas las espinacas, reblandecer tres minutos.

 
Agregamos la harina y la leche. Sazonamos. Cocemos moviendo sin parar quince minutos,  hasta que la masa se desprenda fácilmente del fondo de la sartén (no deje rastros al moverla con la rasera). Poner por último el queso rallado e integrarlo. Retirar.
Volcar sobre una bandeja. Dejar enfriar.
Formar las croquetas (si se pegaran demasiado untaros las manos muy ligeramente con aceite de oliva suave, yo no lo he necesitado).
Rebozarlas primero en harina, luego en huevo batido y después en pan rallado.
Dejarlas enfriar en el frigorífico unas horas, cuantas más mejor.
Freírlas en aceite caliente, no humeante, y de pocas en pocas pues son frágiles y tienden a romperse. Si veis que echando cuatro se revientan, probad a poner dos (paciencia, es muy importante para obtener un buen resultado).

Lo mejor es tomarlas calientes, pero frías o templadas están también buenas. 
Mi consejo es que un segundo rebozado con huevo y pan rallado (sin harina, esta vez) hará que estén mejor protegidas de rotura.