Me pides que deje a un lado lo malo, que me quede con lo bueno. ¡Qué fácil lo ves!. Lo peor, ya lo aparqué pero lo mejor, también lo dejé a un lado. No me pidas que recuerde lo vivido junto a ti como si nada hubiera pasado, como si el daño no me hubiera marcado…
Crees que con recordarlo, volveré a rendirme a tus pies, que olvidaré tu cobardía.
Te gustaba jugar con fuego, de eso me acuerdo, pero no afrontar la quemadura, eso también lo recuerdo. No es rencor, es indiferencia lo que siento,me dejas fría. No confío en ti, lo hice y cuando al precipicio ella me quiso tirar, tú no te atreviste a extenderme tus brazos.
(In memoriam de Amanda y de los momentos que nunca volverán).