Revista Ciencia

Cuando un error propio perjudica a otros miembros del equipo, practicar autocompasión es necesario para lidiar con el sentimiento de ser una carga

Por Davidsaparicio @Psyciencia

¿Cómo te sentís cuando otras personas tienen que responder por un error que cometiste? Al trabajar en equipo esta situación puede darse y, muchas veces, lleva a que seamos duros con nosotros mismos al juzgar nuestro rendimiento. Sin embargo, una investigación reciente, muestra que practicar autocompasión es una importante herramienta para mitigar tal efecto (Wirth,  Batts Allen & Zitek, 2020).

Por qué es importante

Un momento difícil se torna mucho más doloroso si le sumamos el mal trato hacia nosotros mismos. Y, además, sabemos que autoatacarse no es un modo muy efectivo de resolver problemas, explica Paula José Quintero.

Estudios anteriores han encontrado que la autocompasión es fundamental para tratar el perfeccionismo. Y, de hecho, es más importante que la autoestima. 

¿De qué manera se practica la autocompasión? 

Mostrando bondad hacia uno mismo, practicando atención plena, lo cual implica mantener tus emociones equilibradas; y reconociendo que todos experimentamos desafíos, esto es, practicar la humanidad común.

Para ver si la autocompasión también podría proteger a las personas de los sentimientos negativos que ocurren cuando se desempeñan mal de una manera que perjudica a su grupo, los autores de la presente investigación condujeron varios experimentos online. En cada uno participaron entre 160 y 300 personas.

Qué metodología usaron

En el primer experimento, los participantes se imaginaron jugando un juego de preguntas como parte de un equipo. Algunos imaginaron que se desempeñaron tan bien como los miembros de su equipo, mientras que otros imaginaron que se desempeñaron mal y, por lo tanto, redujeron el número de respuestas correctas del equipo.

En el segundo experimento, los participantes realmente participaron en una tarea de equipo, en la que vieron tres palabras y tuvieron que encontrar una cuarta palabra que las uniera. A algunos se les dijo que se desempeñaron tan bien como los miembros de su equipo (que en realidad eran agentes informáticos), mientras que a otros se les dijo que se desempeñaron peor y que, como resultado, el equipo no obtuvo suficientes respuestas correctas y tendría que responder mas preguntas como pena.

Qué hallazgos compartieron

En ambos casos, cuando las personas se desempeñaron (o se imaginaron desempeñándose) deficientemente, experimentaron más emociones negativas, sufrieron de menor autoestima, se sintieron más como cargas y excluidas, y esperaban más exclusión de otros miembros del grupo.

Sin embargo, la autocompasión redujo significativamente estos resultados negativos: los participantes que tenían una alta autocompasión no experimentaron tantas emociones negativas y preocupaciones por ser una carga como aquellos que tenían baja autocompasión.

¿Efectos del bajo rendimiento o efectos de perjudicar al grupo?

En dos experimentos más, los investigadores procuraron deslindar los efectos del bajo rendimiento de los efectos de perjudicar al grupo. En un experimento, se pidió a los participantes que recordaran un momento en el que su bajo desempeño resultó en detrimento para los miembros de su grupo, o cuando su desempeño fue deficiente pero no de una manera que les perjudicara. En el otro, los participantes se involucraron en la misma tarea de creatividad de palabras que se describió antes. Esta vez, sin embargo, se les dijo a todos que se desempeñaron peor que los miembros de su equipo, pero a algunos se les dijo que su equipo se vería afectado por esto, mientras que a otros se les dijo que no habría ningún daño para su equipo.

Los autores encontraron que cuando el bajo rendimiento también perjudicaba a otros miembros de su grupo, los participantes sentían más consecuencias sociales negativas, como sentirse una carga. Una vez más, la autocompasión pareció amortiguar estos efectos negativos.

Una limitación importante del estudio es que los experimentos se llevaron a cabo online, donde los participantes no experimentaron directamente y en persona la interacción social, que juega un papel clave en este tipo de situaciones. Aún así, es alentador que la mayoría de los principales hallazgos del estudio se hayan replicado en todos los experimentos individuales.

Más allá de eso, queda claro que practicar la autocompasión podría ayudarte a enfrentar situaciones difíciles en las que te sentís como una carga para los demás. Después de todo, somos humanos, y los humanos cometemos errores a veces. Si la autocompasión no te sale naturalmente, señalan los investigadores que con suficiente práctica, podrías aumentar tu autocompasión con el tiempo.

Referencias bibliográfica: 

  • Carvalho, S. A., Gillanders, D., Palmeira, L., Pinto-Gouveia, J., & Castilho, P. (2018). Mindfulness, selfcompassion, and depressive symptoms in chronic pain: The role of pain acceptance. Journal of Clinical Psychology, 74(12), 2094-2106. https://doi.org/10.1002/jclp.22689
  • Odou, N., & Brinker, J. (2015). Self-compassion, a better alternative to rumination than distraction as a response to negative mood. En The Journal of Positive Psychology (Vol. 10, Número 5, pp. 447-457). https://doi.org/10.1080/17439760.2014.967800
  • Wirth, J. H.,  Batts Allen A. and Zitek E. M. (2020). Feeling Like a Burden: Self-Compassion Buffers Against the Negative Effects of a Poor Performance  Social Psychology (2020), 51, pp. 219-238. https://doi.org/10.1027/1864-9335/a000411

Fuente: Research Digest


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