Cucarachas: animales odiados e increíbles

Por Hisal @HISALSL
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Cucarachas: animales odiados e increíbles

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Publicado: 05 Diciembre 2018

Cucarachas: animales odiados e increíbles

A pesar de su nombre, la cucaracha americana no es nativa de ese continente. Su origen se remonta a África y se introdujo en Estados Unidos a principios del siglo XVI. Desde ahí se ha extendido por todo el mundo, incluyendo a España.

Este insecto busca ambientes interiores con acceso a fuentes de comida, pero también vive al aire libre en lugares húmedos, sombreados y cálidos. En las ciudades preocupa su potencial para transmitir enfermedades causadas por bacterias, protozoos y virus, así como las reacciones alérgicas y de asma que puede provocar en algunas personas.

"Provocan repulsión y miedo pues son sinónimo de suciedad y enfermedad; sin embargo, para los científicos, los blátidos son seres asombrosos que, en un futuro, podrían proporcionar curas a grandes males y servir de alimento a los humanos".

Como su propio nombre indica, la cadena trófica o alimenticia está formada por eslabones, especies de una comunidad biológica en la que cada una se alimenta de la precedente y es la comida de la siguiente. Las cucarachas forman parte de un eslabón fundamental.

Estos insectos carroñeros se alimentan de materia orgánica en descomposición. Proporcionan una gran fuente de alimento para muchas otras especies en el ecosistema, como algunos artrópodos carnívoros, aves y ratas, mientras que como depredador consumen chinches e incluso huevos de plagas agrícolas, describe.

Además, liberan nitrógeno en el suelo o en sus depredadores, por lo que también juegan un papel importante en el ciclo de este elemento químico. 

Por eso cuando hay plagas, los expertos advierten del daño irreparable que supondría para las comunidades biológicas que una especie de cucaracha fuera aniquilada por completo. Los eslabones anteriores y posteriores se verían gravemente afectados, originando una cascada de consecuencias ambientales impredecibles. En lugar de fumigaciones indiscriminadas, los científicos proponen medidas de control menos drásticas, utilizando los datos que conocemos de sus genomas.