Cuchara común, migración prenupcial

Por Pin

Las anátidas son aves acuáticas que tienen en general una migración prenupcial bastante temprana por Asturias, pues transcurre sobre todo entre febrero y marzo. Sin duda una de las especies más llamativas que podemos ver, ya no solo entre los patos sino a nivel general, es el cuchara común Spatula clypeata. El plumaje del macho es espectacular, con grandes zonas blancas en el pecho y la popa, un gran parche ocre en las partes inferiores, la cabeza verde con un destacado ojo amarillo en el centro...la hembra como suele ocurrir en este grupo avifaunístico es discreta, aunque conserva la forma del pico característica.


La migración prenupcial del pato cuchara discurre en Asturias en pequeños grupos, que pueden juntarse en pequeños humedales hasta poder formar pequeñas concentraciones. Esta temporada en el embalse de La Granda está siendo por fortuna habitual, y en alguna jornada he podido hacer algún conteo cercano a los 20 ejemplares.


El cuchara común es una especie con un área de reproducción muy extensa, a través de Eurasia y Norteamérica. La mayor parte de sus poblaciones son migradoras, y sólo en zonas muy concretas se puede encontrar todo el año (en naranja en el mapa).


Con un área de distribución tan enorme es importante conocer como son sus rutas migratorias, cual es la conectividad entre las áreas de cría e invernada. Dado que las anátidas son importantes vectores de propagación de la gripe aviar se han estudiado con especial detalle estas rutas así como sus poblaciones.


Así, la población europea estaría en torno a las 200.000 parejas, de las cuales un 80% aproximadamente corresponden a Rusia. Estas poblaciones parecen seguir dos rutas de migración, la principal discurriría por el Mar Negro y las zonas mediterráneas, hasta terminar en los humedales de la Península Ibérica como Doñana o La Albufera. Dicha ruta podría reunir al 90% de las aves europeas (un total cercano al medio millón de aves). El 10% restante se encontraría en la ruta más occidental, que discurre por las riberas atlánticas hasta los humedales del oeste ibérico. Estos cucharas son los que retornan ahora en el éxtasis de su plumaje nupcial deleitándonos con su contemplación.