Cuchipandi

Por Enviado Del 74 @enviado74

    ¿A quién en un determinado evento, circunstancia o trámite sin burocracia ni aristocracia, no le ha gustado irse de cuchipanda?, entendiendo por cuchipanda (cuchipandi para los amigos) cualquier relación personal con una o varias personas con las que relacionarse dentro o fuera de un mismo ámbito social, racial, irracional, fuera de lo común, en un ambiente distendido y distinto, con gente internacional, internauta, sindicalista y/o con un nivel socio-cultural aceptable, no demasiado alto, para que no aburra.
   La fiesta y las salidas esporádicas ansiadas son para quienes las buscan y ya se sabe el dicho: "quien busca, haya" y no haya el árbol, haya la forma de pasárselo bien sin pasar desapercibido (suele ser a partir de la tercera copa con alcohol de desconocida procedencia).
   Hay otros que no necesitan beber para divertirse, dado que llevan innata la sensación del bienestar, la gracia subida, como si llevaran ya el alcohol en la sangre, ese "estupendo" deshinbidor que supera con creces al café de máquina de tres pisadas o a la coca-cola con foto del mundial 82 que sabes de antemano que algo bueno no te puede traer.
  No hay nada como una buena cuchipandi en el trabajo, donde quedas con compañeros, amigos, departamentos interdepartamentales y con actuación suprema, como el turrón de navidad.
Sí, señoras y señores, nos referimos a las temidas comidas y cenas de empresa: deseadas por el suspense que provoca durante semanas quienes irán, si irá la prima de riesgo, oseasé, la prima paliducha de la jefa de sección, el superintendente y magnate alemán, que cuando se quita la corbata se da un aire a la Merkel y que el último que le hizo la gracia, está ya trabajando fuera de la empresa, en el supermercado. La comida más temida, suele ser la cena de navidad. Cena de coste a precio de lingote de oro, café de tercera regional frío, copa aguada y puro.. si te despistas el puro puede contener trazas y restos crustáceos.   

"Alcohol y música producen momentos bochornosos"

Unos no saben cómo actuar y otros en cambio pierden los papeles. El consejo es dar un par de clases de teatro antes de acudir. Sentarse con los compañeros es fundamental, error si te sientas con los jefes. Lo primero porque los compañeros identifican esa cuestión como juego de pelota, es decir, un bote rompe la lámpara del techo. Y lo segundo es que como te tomes alguna copa de más, se te puede escapar un pensamiento íntimo o interno referido a cualquiera de ellos... pero tranquilo, que en la sección de congelados siguen necesitando retrasados mentales.
  En fin, la Cuchipandi se traduce en: "Momento distendido con un grupo social sin ánimo de lucro donde las personas no pueden mostrarse tal y cómo son, salvo en los casos dónde no existan rangos de meritocracia".Aunque siempre queda sitio para el que gasta el chistecito magistral, que produce risas institucionales, y la parte contraria que se queda helada con el comentario risueño.

Para volver a ver a ese compañero tienes que salir del trabajo, vete al súper de la esquina y pregunta por Vicente, sección congelados (antiguo director de marketing).