Otro cuento corto o microcuento (dónde la frontera), éste, sobre un tipo con problemas que acude al médico.
I.K, domingo ventoso de finales de marzo, principios de abril de 2014. Barcelona, ciudad mediterránea, barrio, Baix Guinardó, donde nunca ocurre nada y las terrazas se llenan de solitarios enfrentados a un vaso de cerveza y los supers de ancianas que se mueven como tuneladoras de metro, pero, ¡un momento!, en la simétrica Eixample tampoco nunca ocurre nada, ¡ah!, esperen, todavía veo sus rostros, ¡no!, no se vayan todavía, esto no ha hecho más que empezar, ¿cómo?, ¿que no quieren pagar entrada para el espectáculo? Y que le digo yo a la mujer barbuda, al enano recalcitrante, al hombre bala y al elefante tristón y soñador que no calla, al payaso que bebe a escondidas colonias del más allá. ¡Esperen, un momento! ¡Los de Endesa han amenazado con cortar la luz del circo! ¿Qué les voy a decir a todos? ¿Con qué promesas los voy a engañar?
Cuento Corto El Diván