Cuento. El pueblo de los nadadores

Publicado el 13 diciembre 2009 por Angeles

En aquel pueblo eran todos muy aficionados a la natación.
Tanto les gustaba la actividad natatoria, que hasta tenían un Concurso Anual de Nadadores.
Todos los habitantes con edad y estado de salud adecuados se inscribían cada año en el concurso. No por el premio, que no era más que un trofeo de latón, sino por el honor y la satisfacción de ganar.
El concurso consistía en nadar hasta el campanario de la iglesia, que siempre fue, y seguía siendo, el punto más alto del pueblo y su orgullo arquitectónico.
Así pues, cada año, en una fecha determinada, los nadadores inscritos y los demás vecinos como espectadores, se desplazaban para el acontecimiento hasta las afueras de lo que había sido su hogar en otro tiempo.
Les parecía la mejor manera de conmemorar el hundimiento del pueblo en las aguas del pantano, y la mejor manera de homenajear a aquel campanario altanero que había mantenido su cúspide por encima del líquido elemento.