Cuento ínfimo.70

Por Malaventura

Políglota, sensible y culto, amante de las letras y de las artes, poeta sincero e insignificante. Aquejado de la melancolía de espíritu, antes de cumplir los 30 años era ya un joven decrépito. Pasaba las horas muertas en su sombría biblioteca abriendo libros como quien abre ataúdes, o tomando medidas a un nicho vacío en la estantería donde habría de alojar su próximo cadáver.