Cae la noche y amanece en Dunak 2. La claridad avanza, poco a poco, por el llano recién sembrado.
Los primeros rayos de sol hacen brillar las gotas de rocĂo. El aire huele a hierba y a tierra mojada.
Pol se dirige hacia la lanzadera de Antu, en su moto aérea.
Pol llega. Antu le estĂĄ esperando en la compuerta de la nave. Al lado, una pared de roca. La misma donde vio las caras.
Pol, para la moto al lado de la lanzadera.
Pol—Buenos dĂas Antu.
Se baja de la moto y conecta el chaleco aéreo.
Antu—Hola, Pol. SĂgueme.
Los dos se elevan.
Al llegar arriba las ven.
Siete caras.
Antu—Ahora nos acercamos y verĂĄs.
Se acercan, y cuando estĂĄn a un metro, las caras desaparecen. Pol se queda mudo. Mira a Antu y seĂąala con el dedo a donde estaban las caras.
Antu—Ahora volvemos atrĂĄs.
Se separan de la pared unos metros y las caras vuelven.
Entonces Antu se da cuenta.
La del medio es como la del objeto que encontraron en la excavaciĂłn.
Pol sigue callado.
Por el canal:
Antu—Frey. Ya sé dĂłnde vi la cara de tu disco. Te paso la imagen.
En el norte...
Los robots han llegado a la cavidad. Es una gran bolsa de agua congelada.
En una esquina se ve una figura. Es de forma cilĂndrica, de color rojizo.
Al mirar de cerca se ve claramente que es la pata de un animal. Tiene pelo en la parte superior y almohadillas en la inferior.
CapitĂĄn—Parece la pata de un elefante. Pero nunca he visto uno con pelo, y menos rojizo.
Frey—SerĂĄ una especie adaptada al frĂo. Gea sabrĂĄ lo que es.
Por el canal:
Central—Pol. Ha llegado el TECF de Dr. Te lo mando.
Emisor:
Dr.
Asunto:
Caras misteriosas
SoluciĂłn resumida:
Eso jovenzuelos es una ilusiĂłn Ăłptica hĂbrida de resoluciĂłn.
De cerca, el exceso de informaciĂłn visual disuelve la Gestalt, la forma global.
La distancia es el Ăşnico algoritmo capaz de enfocar el diseĂąo original.
Es totalmente artificial. Confirma vuestras sospechas. El planeta tuvo una civilizaciĂłn.
En ZOE 1...
Dr y Ot hablan en el laboratorio.
Dr—En La Tierra lo llamaban; cinta de Mobius gravitacional. Parece que andas hacia delante y el espacio te da la vuelta.
Ot—Entonces el S.A.R. estĂĄ mal. No detectĂł ninguna anomalĂa.
Dr—No. El aparato funciona bien. No detecta energĂa negativa porque no la hay.
El espacio en la cueva ya estĂĄ doblado desde hace millones de aĂąos. No hay campo activo. Es la forma del espacio la que estĂĄ torcida, no una energĂa.
Ot—Si tĂş lo dices...
En el norte...
Ya han extraĂdo la pata congelada y la han guardado en el compartimento criogénico.
CapitĂĄn—En el fondo de la cavidad hay algo. Son trozos donde el hielo cambia de color. PodrĂan ser cristales de memoria.
Un robot excavador extiende su brazo con el martillo sĂłnico. De un solo golpe, parte el trozo de hielo y lo extrae. Luego, ya fuera del agujero, le aplica calor.
En pocos minutos el hielo se derrite. El de color también.
De pronto todo tiembla.
El fondo del agujero se abre como una compuerta. Desde arriba solo se aprecia un agujero oscuro.
CapitĂĄn salta dentro del abismo.
Dos minutos después...
El agujero se ilumina y aparece una entrada con unas escaleras que descienden.
CapitĂĄn—Frey. Puedes bajar.