Pero… ¿qué tenia de particular este viaje que fue considerado como extraordinario?
En primer lugar, las cuatro furgonetas no tenían conductor sino que fueron guiadas por un sistema informático; y luego, estos autos se trasladaron mediante la energía fotovoltaica. Cero gasolina, ningún punto de recarga en los cuales enchufar el cable en el camino; solo un panel fotovoltaico en el techo de la furgoneta.
Es interesante puntualizar que con este descubrimiento en el futuro ya no necesitaremos de los combustibles fósiles ni de puntos de recarga que nos permitan enchufarnos para adquirir la energía eléctrica.
No obstante, para los italianos también existe una parte triste en toda esta historia y es que todo el proyecto fue realizado sin la financiación del estado italiano y sin la ayuda de empresas o inversores nacionales. Sin embargo, es curioso ver como cotidianamente en los medios de comunicación las empresas privadas y los inversores hablan de la necesidad de encontrar nuevos empujes para la economía; la necesidad de introducir cambios novedosos en el área de la ecología, la sostenibilidad y la reducción de la contaminación.
Como ya puede presuponerse, los financiadores de esta empresa han sido todos extranjeros y; evidentemente, todos los beneficios que se obtendrán a partir de estas investigaciones y prototipos serán explotados por países y empresas extranjeras.