Periodista de profesión, estudió el curso de cocinero en la escuela Hoffman por el puro placer de aprender a cocinar y mucho antes de saber que se dedicaría a esto. Le gusta comer bien y defiende la idea de que la gente ha de volver a cocinar en casa.
La clase tocó su fin y, tras la inevitable foto para el recuerdo, Mikel, con su eterna camisa de cuadros y su mochila al hombro, decía adiós mientras subía al taxi.
P.D: Tenía pensado llevar el libro para que me lo firmara, pero como fue todo tan inesperado… Confío en volverlo a ver otro día.